Los ecuatorianos hemos visto con estupor y angustia lo ocurrido en estos días de paralización. Hacemos votos para que el diálogo permita retomar las actividades cotidianas, pero esa paz no se debe alcanzar a costa de una industria legítima, imprescindible y de gran proyección. Coartar el desarrollo de la minería responsable y legal es afectar al futuro del país e incentivar el avance de la minería ilegal que tiene vínculos con el narcotráfico. Hemos constatado cómo -cada vez- hay más zonas del territorio ecuatoriano donde se están desarrollando actividades ilícitas de extracción de minerales creando pasivos ambientales enormes que afectan al patrimonio natural del Ecuador. Además, este delito está conexo a otros como el tráfico de personas y de armas y al sicariato. También te puede interesar: Las mejores flores del mundo se marchitan por el paro nacional, denuncian productores y exportadores Además, debido a los altos montos requeridos, los proyectos y operaciones mineras necesitan de inversión nacional y extranjera que dependen de un escenario político y económico estable para garantizar los fondos que serán utilizados en esta actividad. Los hechos de conmoción social e inestabilidad suscitados en los últimos quince días, ponen en riesgo los compromisos asumidos por la actividad minera y sus correspondientes financiamientos. Reiteramos nuestra posición y solicitamos a las partes involucradas en este conflicto, lleguen a consensos que estén enmarcados en el bienestar y el bien común de todos los ecuatorianos, y que la paz se alcance respetando el Estado de Derecho y la democracia. Este sector es parte esencial de una economía dinámica, tecnificada e integrada. Fuente: Cámara de Minería del Ecuador