Cada 18,6 años se produce un fenómeno astronómico conocido como la "gran parada lunar", durante el cual nuestro satélite sale y se pone desde los dos extremos más alejados del horizonte en la Tierra. La próxima vez que este evento tendrá lugar será en enero de 2025, una fecha que se ha convertido en una importante cita en el calendario de científicos e investigadores. El motivo de tanta expectativa no es solamente su poca frecuencia, sino que English Heritage, la institución que protege monumentos históricos en Gran Bretaña, ha anunciado su intención de estudiar si existe una conexión entre este fenómeno y el famoso monumento megalítico conocido como Stonehenge. Este tipo de sucesos se estudian desde la arqueoastronomía, una disciplina que se dedica a interpretar cómo las civilizaciones han entendido los fenómenos astronómicos, qué papel le han dado y cómo los han integrado en su cultura. A partir de esta misma primavera de 2024 y hasta mediados del 2025, un equipo de expertos del English Heritage, la Royal Astronomical Society y las universidades de Oxford, Leicester y Bournemouth llevarán a cabo un extenso proyecto para investigar si la distribución de estas piedras prehistóricas, concretamente la de las cuatro Piedras de la Estación, pudo estar vinculada de forma deliberada a una gran parada lunar y, de ser así, cuál habría sido su propósito. También te puede interesar: 3 tendencias en 3 espacios: colores, mobiliario y decoración en boga ¿Cómo será el proceso? Tanto profesores como estudiantes de las universidades implicadas documentarán la salida y la puesta de la Luna en ciertos momentos del año para apreciar variaciones en sus efectos visuales sobre las piedras de Stonehenge, como podrían ser patrones distintos de luces y sombras. Estas observaciones se llevarán a cabo siempre que la Luna esté alineada con las Piedras de la Estación, lo cual ocurre unas cuantas veces cada mes. Los investigadores tomarán imágenes de estos eventos para añadirlas a un gran archivo con el cual se podrá comparar y analizar la compleja relación entre las piedras y la Luna, así como el paisaje que las rodea y otros elementos que habrían sido añadidos posteriormente. Este proceso será especialmente importante durante el momento de "la gran parada". También puedes leer: Living Lab: la construcción sostenible en Galápagos se siente El público también podrá disfrutar del proceso English Heritage ha anunciado también que hará a todos partícipes de este apasionante estudio que podría redefinir la forma en que hoy en día se entiende la construcción de Stonehenge. Para ello llevará a cabo una retransmisión en vivo de la salida lunar situada más al sur de Stonehenge, y también organizará una serie de eventos educativos que incluirán charlas, un planetario, sesiones de observación y varias exhibiciones. Gran parte de todo este proyecto se podrá apreciar también desde el continente americano, pues la organización ha planteado una colaboración especial con la Profesora Emérita de Astrofísica Erica Ellingson, de la Universidad de Colorado en Boulder, y con el Servicio Forestal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, para debatir las observaciones realizadas en Stonehenge y compararlas con aquellas hechas en el antiguo asentamiento de Chimney Rock, en Colorado. Fuente: Historia National Geographic