Sin embargo, detrás de la amplia variedad de productos que están en la mesa de los ecuatorianos, se esconde un aspecto crucial que garantiza su disponibilidad y calidad: la logística y el transporte. El sistema agroalimentario necesita de una logística completa y compleja para la distribución diaria de alimentos y bebidas a todas las zonas dentro y fuera del país. La logística empieza desde el campo, siendo para la industria transformadora vital contar con un adecuado proceso de abastecimiento y distribución para que los productos alimenticios lleguen diariamente a los más diversos puntos de venta como tiendas, mayoristas y cadenas comerciales; ya sea de forma directa o a través de distribuidores. Sin lugar a duda, la logística y el transporte son la columna vertebral de la cadena de suministro. No obstante, existe un punto crítico que plantea desafíos importantes: la inseguridad en el proceso de distribución se ha convertido en un obstáculo que afecta la competitividad de todo el sector empresarial. Los efectos de la inseguridad son visibles y conocidos para todos: vacunas, extorsiones, ataques se hacen sentir tanto a nivel de tiendas como durante los procesos de distribución y cobranzas. Desde la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab), como principales representantes de las industrias alimenticias del país, somos testigos de los problemas de seguridad que tiene que enfrentar diariamente el sector productivo. El robo de mercancías y la violencia asociada a este problema son amenazas constantes que afectan a las empresas de alimentos y bebidas. Y, seguramente, a muchos otros sectores económicos del país. Este fenómeno no solo conlleva pérdidas económicas significativas, sino que también impacta en la confiabilidad de la cadena de suministro y la satisfacción del cliente. Por ello, y con el fin de mitigar -en la medida de lo posible estos riesgos-, las empresas se ven obligadas a realizar inversiones sustanciales en seguridad. La instalación de sistemas de monitoreo avanzados, la contratación de servicios de seguridad privada y la implementación de medidas de protección en el transporte son algunas de las estrategias adoptadas para salvaguardar los productos que buscan ser transportados para aportar a la alimentación de los ecuatorianos. También te puede interesar: Sostenibilidad, la apuesta de la Industria de Alimentos y Bebidas para impulsar su desarrollo Estas inversiones adicionales no solo aumentan los costos operativos, sino que también generan una presión financiera adicional para las empresas, provocando, además, una disminución de la competitividad en el sector empresarial. El principal afectado, tarde o temprano, será el consumidor. Por ello, para enfrentar este problema de manera efectiva, es necesario un enfoque integral que involucre a las empresas, al gobierno y las autoridades de seguridad. La colaboración entre estos actores es esencial para implementar medidas preventivas y disuasorias que reduzcan la incidencia de robos y actos de violencia en las carreteras. Solo mediante la colaboración y el compromiso de todas las partes interesadas se podrán superar estos obstáculos y fortalecer la industria para un futuro más próspero.