La confianza que la comunidad internacional empezó a tener por Ecuador, con la firma de un acuerdo con el FMI, sirvió de garantía para que el país accediera a más crédito externo, pero poco o nada para lograr inyectar mayor inversión extranjera en el mercado. Según el Banco Central (BCE), los capitales arribados en la primera mitad del año sumaron USD 427 millones, un 20,9% menos si se compara ese monto con lo alcanzado en el mismo periodo del año pasado. Durante el primer semestre, si bien el país hizo esfuerzos para demostrar un cambio en su modelo económico (con señales de ajuste fiscal y con intenciones de firmar nuevos acuerdos comerciales), eso no fue suficiente para disipar la indecisión de los inversores foráneos sobre el país. Las protestas de estas últimas dos semanas, explica Miguel Ricaurte, economista en jefe del Área Andina de Itaú, lo confirman. Más allá del daño económico que causaron, dice, “aclararon la sospecha que a nivel internacional existe sobre el cumplimiento del acuerdo con el FMI”, manifestó. Eso, añadió, unido a un contexto volátil generado por la pugna comercial entre Estados Unidos y China, puede explicar el retroceso del arribo de capitales que, en su mayoría llegaron al sector de explotación minera (USD 262 millones). La percepción que se tenga sobre la estabilidad y seguridad jurídica tiene un peso importante para quien decide invertir fuera, recuerda Roberto Aspiazu, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE); una imagen que, en el que caso de Ecuador, se vio mayormente opacada tras las recientes protestas en contra de la eliminación de subsidios. De ahí que este hecho poco aportaría en impulsar el pedido que ayer Jaime Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), hizo al Gobierno de empezar a buscar nuevas fuentes de financiamiento (como la inversión extranjera), para alejar así al país del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sus reglas. Ricaurte coincide en que el país no logrará inversión si antes no consigue hallar estabilidad económica e institucionalidad. Por sectores Nuevos proyectos mineros concentran capitales y la inversión foránea que llegó a este sector creció un 24,4%. Del total de inversión extranjera que el país recibió en la primera mitad del año, el 61,4% (USD 262,7 millones) arribó al sector de explotación de minas y canteras. No obstante, eso no fue suficiente para detener la caída del 21% que reflejó el resultado final (USD 427,2 millones). Los bajos montos de capital que este año vienen recibiendo otros sectores como la construcción (USD 23 millones), el comercio (USD 21,8 millones) y la agricultura (USD 25,4 millones) fueron también un contrapeso. Estas reportaron una caída de 241%, 78,2% y del 32,6%, respectivamente. Las cifras del Banco Central (BCE) reflejan que en este primer semestre, los países del continente americano siguieron siendo los principales emisores de dinero, con USD 228 millones. En este grupo, Estados Unidos continuó estando a la cabeza, con un aporte de más de USD 20 millones. En la lista le sigue el capital que viene de Europa (USD 164,6 millones); el de Oceanía (USD 23,2 millones) y Asia (USD 11,8 millones). Fuente: Expreso