Si tu meta es ser un buen líder, va a ser indispensable que trabajes en el dominio de tu inteligencia emocional, de este “súper poder” dependerá que potencies otras habilidades como, el autoconocimiento y el autocontrol. Estas dos habilidades, el autoconocimiento y autocontrol, son indispensables para alcanzar una alta inteligencia emocional, estas marcarán de manera decisiva tu vida profesional, recuerda que, solo cuando nos conocemos a través de una introspección profunda y por sobre todo nos reconocemos, imperfectos, humanos, capaces de aprender cada día, de asumir y reparar errores, tendremos la batalla casi ganada. El pleno “autoreconocimiento”, nos permite vernos al espejo y enfrentar lo que vemos, desde la realidad y la imperfección, dejando de lado al ego y la distorsión de la vanidad. El principal beneficio del autoconocimiento es que así, podrás identificar tus limitaciones y potenciales, solo cuando las reconozcas, pondrás más atención a las habilidades gerenciales que debas mejorar como, por ejemplo, la capacidad de delegar, comunicación asertiva y toma de decisiones. La segunda habilidad, el autocontrol, nos permitirá quitarnos ese velo subjetivo ante situaciones incómodas y ponernos bajo un prisma de realidad. Cuando existen situaciones críticas en la organización, todos los ojos nos regresan a ver, convirtiéndonos en el ejemplo a seguir o no. El autocontrol nos permite ver los problemas de su verdadero tamaño, consecuentemente darles el trato que se merecen con la asertividad y oportunidad que requieran. También te puede interesar: Podemos -¡Debemos!- reducir las brechas entre hombres y mujeres Solo alcanzarás el éxito si dominas por completo el autocontrol. Nadie más que tú, podrá controlar tus reacciones ante situaciones complejas, donde tu decisión puede cambiar el rumbo de la organización, para bien o para mal, nadie más que tú, va a poder potenciar las oportunidades para visibilizarte ante tu equipo, como un líder analítico, pero humano, estratégico pero asequible. Llegar a este estadio de control y conocimiento de la organización y propio, te llevará a una alta inteligencia emocional y consecuentemente a lograr el éxito. Todos con el tiempo, disciplina y constancia, podemos lograrlo, unos con más esfuerzo que otros eso sí. Utiliza herramientas para cultivarlas como: El mentoring profesional, ejercicios de autoconocimiento y empatía, el mindfulness centrado en un trabajo atencional y actitudinal, meditación etc. Para lograr ser un buen líder, deberás dominar varias habilidades gerenciales; técnicas, humanas y conceptuales a demás deberás ser perceptivo y muchas veces intuitivo, capaz de prestar atención a varios frentes y priorizarlos. Pero también deberás permitirte ser mejor en unas habilidades, que en otras. Tú éxito está ligado a tu inteligencia emocional, eso es un hecho, me atrevo a decirte que, si bien es cierto que los seres humanos de alguna manera nacemos con una base de inteligencia emocional, la irás puliendo y perfeccionando a lo largo de tu carrera. “La experiencia es el mejor maestro, aunque cueste a veces caro”. Por: María Pía Zambrano Ch. - @Piainspiracion