La inteligencia artificial dejó de estar limitada a asistentes virtuales y plataformas digitales para convertirse en una tecnología central de la industria automotriz. Su incorporación permite que los vehículos analicen información en tiempo real, anticipen riesgos y apoyen al conductor durante cada trayecto, mientras el software gana protagonismo frente a los componentes mecánicos tradicionales. Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS, utilizan cámaras, radares y sensores para interpretar el entorno. Entre sus funciones se encuentran el frenado autónomo de emergencia, el mantenimiento de carril, el control crucero adaptativo y la detección de peatones u otros vehículos, herramientas orientadas a reducir riesgos y mejorar la toma de decisiones al volante. Te puede interesar: La venta de autos eléctricos se disparó durante el primer trimestre del 2026, según la Aeade En los vehículos eléctricos e híbridos, la inteligencia artificial también administra variables como el estilo de conducción, el estado de la batería, la topografía y las condiciones del tráfico. Este análisis continuo permite optimizar el consumo energético, ampliar la autonomía y ajustar el desempeño del automóvil a cada recorrido, un factor relevante para la evolución de la movilidad de nuevas energías. La transformación también alcanza la experiencia dentro de la cabina. Interfaces intuitivas, asistentes inteligentes, reconocimiento de comandos, pantallas de alta resolución, conectividad y cámaras panorámicas convierten al vehículo en un ecosistema digital. Para Andrés Salas, Brand Manager de Geely Ecuador, la innovación ya no está únicamente bajo el capó, sino en el software que conecta al automóvil con su entorno. En Ecuador, modelos como Geely EX2, EX5 y Starray EM-i incorporan sistemas ADAS, cámaras de visión 360°, Head-Up Display y conectividad avanzada. La adopción de estas soluciones refleja un cambio de fondo: el automóvil evoluciona de medio de transporte a sistema inteligente, con capacidad para adaptarse al conductor y ofrecer trayectos más seguros, eficientes y conectados. (I)