El Mundial 2026 se desarrolla con 48 selecciones, 104 partidos y una audiencia global estimada de más de 5.000 millones de personas. En este escenario, la inteligencia artificial generativa adquiere un papel relevante en la producción de contenidos, el análisis de datos y la interacción entre aficionados, empresas y plataformas digitales. Entre sus aplicaciones se encuentran la generación automática de resúmenes, videos y gráficos deportivos, la traducción instantánea de contenidos y el uso de asistentes virtuales para responder consultas sobre resultados, estadísticas y calendarios. Estas herramientas también permiten ofrecer recomendaciones adaptadas a las preferencias de cada usuario. El incremento del tráfico digital durante eventos de alcance global plantea desafíos para empresas de telecomunicaciones, bancos, comercios electrónicos, medios y plataformas deportivas. La IA puede automatizar consultas y detectar anomalías o posibles fraudes, aunque su implementación requiere mecanismos de protección de datos, control de riesgos y respuesta ante incidentes. Te puede interesar: 45 % de las pymes sufrió un incidente digital: la alerta que ningún negocio debería ignorar Red Hat considera que las organizaciones necesitan plataformas abiertas y escalables para desarrollar y administrar aplicaciones de inteligencia artificial en entornos híbridos y multicloud. “El verdadero valor de la inteligencia artificial no está únicamente en los modelos, sino en la capacidad de ejecutarlos de manera segura, flexible y eficiente en cualquier entorno. Las organizaciones necesitan plataformas que les permitan innovar sin comprometer el control, la seguridad o el cumplimiento regulatorio”, señaló Martha Ardila, country manager de Red Hat para Centroamérica y el Caribe. La compañía sostiene que las capacidades desarrolladas durante el torneo podrán aplicarse posteriormente en sectores como banca, salud, educación, comercio y gobierno. Para la región, la combinación de inteligencia artificial, automatización y nube híbrida representa una oportunidad para acelerar la transformación digital y mejorar la competitividad de las organizaciones. (I)