El desgaste físico vuelve a ocupar un lugar central en el Mundial 2026, marcado por un calendario exigente, viajes intercontinentales y jugadores que pueden disputar entre 60 y 70 partidos por temporada. Las molestias y lesiones acumuladas por varias figuras han reforzado la necesidad de incorporar herramientas capaces de anticipar riesgos y gestionar con mayor precisión el esfuerzo. La inteligencia artificial emerge como una aliada para los cuerpos técnicos. Plataformas como Sportian Performance procesan variables físicas y tácticas en tiempo real, entre ellas cargas de entrenamiento, intensidad de movimientos, aceleraciones, desaceleraciones y distancias recorridas. Los datos se comparan con el historial individual para identificar anomalías y emitir alertas tempranas. Sportian, empresa tecnológica deportiva creada mediante una alianza entre Globant y LALIGA, señala que su plataforma procesa 3,5 millones de datos por partido. La tecnología ya es utilizada por las ligas de España y Bélgica, además de cuerpos técnicos como el de Mauricio Pochettino en la selección de Estados Unidos. Te puede interesar: ¿Puede la inteligencia artificial hacer más humanas a las empresas? “La tecnología permite transformar los datos físicos y tácticos en alertas inmediatas directamente en el banquillo”, explicó Luis Ureta, CEO de Sportian. Los modelos predictivos pueden detectar cuándo un jugador supera sus niveles habituales de esfuerzo, reduce su rendimiento o acumula fatiga, permitiendo ajustar cargas y administrar sus minutos de participación. Aunque la inteligencia artificial no elimina completamente las lesiones, puede aportar información para reducir riesgos y mejorar la gestión deportiva. En un escenario con menos tiempo de recuperación, los datos adquieren un papel estratégico junto con la preparación física y la táctica, especialmente al decidir cuándo proteger a un futbolista o modificar su carga de trabajo. (I)