Sin embargo, para Robert van der Eyken, Director de la Academia Cotopaxi, la educación no debe dejar de lado el desarrollo de habilidades manuales, como armar una bicicleta o construir una silla de madera, además del desarrollo de emociones. Es innegable que la tecnología seguirá siendo parte de todo el ciclo de vida de las personas y la que es especializada en educación es cada vez más accesible. El experto cita ejemplos como en China, en cuyas escuelas hay robots que enseñan matemáticas y lo hacen perfectamente. ¿Esto significa que los robots pueden reemplazar a los seres humanos? Sí y se estima que dentro de 20 años, las máquinas eliminarán el 50% de plazas de trabajo. La buena noticia es que, hasta el momento, no hay un aparato tecnológico que pueda detectar emociones o sentir empatía. Un robot puede resolver problemas matemáticos, pero no puede dar un abrazo que reconforte a un niño que está triste. En ese sentido, para el Director los maestros del futuro deben velar por una sociedad sana, solidaria y humana. LA IMPORTANCIA DE LA INCLUSIÓN Para van der Eyken, la inclusión se trata de que todas las personas tengan la oportunidad de llegar a su máxima potencia para cambiar el mundo. El experto afirma que la educación debe destacar el potencial de los estudiantes y no sus limitaciones. “Sin duda, hay niños tan inteligentes como los de nuestra academia, pero están trabajando en las calles, porque sus padres no tienen recursos económicos”. LA ÚLTIMA MILLA DE LA EDUCACIÓN:LOS DOCENTES Existen estructuras educativas, planes de educación, escuelas y colegios equipados con la última tecnología y pedagogías innovadoras. Pero el rostro de la educación siguen siendo los docentes, quienes son la última milla. El Director de la Academia Cotopaxi mencionó que el prestigio de ser maestro ha disminuido significativamente en todo el mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos, el 50% de los nuevos docentes abandonan su carrera después de cinco años de ejercerla. Esto se debe a los bajos salarios que perciben. Para que exista una educación de calidad se necesita de profesores preparados y motivados, por esta razón, insta al Estado y a las instituciones privadas para que los maestros reciban incentivos económicos, desde los primeros años en ejercer la profesión, debido a que la base de las sociedades es la educación. El SECTOR EDUCATIVO INSPIRA ALOS FUTUROS EMPRENDEDORES Las universidades no avanzan al mismo ritmo que los negocios. En razón de esta problemática, fomentar el emprendimiento desde los primeros niveles educativos significaría encender la chispa que mueva la economía del país. Por eso, los estudiantes de esta academia, que culminan sus estudios, desarrollan sus propios proyectos de emprendimiento, pero con conciencia social. “Les enseñamos a explotar su creatividad para encontrar soluciones a los problemas del país”, asegura van der Eyken. EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN PRIMARIA EN EL CUMPLIMIENTO DE LOS ODS El rol de los docentes y de los padres es dar el ejemplo, para que los niños vean que un mundo mejor es posible. Robert van der Eyken resalta los proyectos de la Academia Cotopaxi en cuanto a los programas de reciclaje que empiezan con los más chicos del programa preescolar “IMAGINE”, que generan recursos para terapias de niños de bajos recursos hasta el uso de sorbetes y cubiertos desechables, que son elaborados alternativas al plástico y son biodegradables. “Una escuela sola no puede cambiar el mundo. No es su papel. Pero una buena escuela puede prender la imaginación, enseñar los alumnos que sí hay alternativas, y plantear las semillas de cambio en las futuras generaciones” culmina van der Eyken.Por _ María José Vaca y Andrés Calvopiña