Dentro de esta actividad, la industria textil ha sido una fuente clave de empleo, concentrando en los últimos cinco años aproximadamente 16% del total de ocupados en la manufactura, es decir, generando alrededor de 125.000 puestos de trabajo en 2024. Este sector se caracteriza por una alta participación femenina, quienes representan el 60% de la fuerza laboral. No obstante, la industria ha experimentado una fuerte contracción en los últimos años. En 2019, el empleo en la industria textil alcanzaba aproximadamente 168.000 trabajadores, pero en la actualidad la cifra se ha reducido en 26% respecto al período pre pandemia, reflejando los efectos de la crisis sanitaria, la desaceleración económica y otros factores estructurales. A pesar de la caída reciente, un análisis de más largo plazo muestra que entre 2012 y 2019, el sector experimentó un crecimiento del 45%, pasando de 115.937 a 168.000 empleados. Sin embargo, la pérdida de dinamismo en los últimos años sugiere la necesidad de políticas que impulsen la competitividad del sector, incentiven la inversión y fomenten la adaptación a nuevas tendencias de consumo y producción en el mercado global. También puedes leer: Arena Quito: El megaproyecto que revolucionará la industria de eventos en Ecuador EL IMPACTO DE LA INDUSTRIA TEXTIL EN LAS EXPORTACIONES La industria textil ha representado el 1% de las exportaciones no tradicionales del Ecuador en los últimos años, la cual, ha evidenciado un déficit en su balanza comercial, este desequilibrio tiene importantes repercusiones en la economía nacional por la limitada generación de divisas mediante exportaciones. Al finalizar el 2024, se evidencia que los ingresos generados por las empresas exportadoras tuvieron un crecimiento del 7%, sin embargo, en el 2023, sumaron un total de USD 96.685, lo cual, representó una caída del 21% en relación a las ventas internacionales del año 2022, destacando el decrecimiento de las exportaciones, por ejemplo, el producto de mayor exportación “sacos para envasar”, registró una disminución del 20%, el mismo caso para “algodón” e “hilados de fibras sintéticas” en un 40% y 50% correspondientemente, para el caso de las prendas de vestir un 3% menor. Dentro de los principales destinos de exportaciones se encuentran Colombia (18%), Perú (11%), Reino Unido (12%), Estados Unidos (9%), Japón (7%), Brasil (5%). Las importaciones de productos textiles y prendas de vestir en 2023 representaron un valor de USD 819.220, reflejando un crecimiento del 20% anual desde la pandemia, cabe mencionar que, el 65% de estas importaciones pertenecen a proveedores de materia prima de la industria y un 35% de prendas de vestir. También puedes leer: Conoce el nuevo plástico biodegradable de origen natural que ayuda a aumentar la sostenibilidad en la industria textil Además, la dependencia de insumos importados encarece los costos de producción para las empresas locales, afectando su competitividad tanto en el mercado interno como en el internacional. Cabe considerar la necesidad de implementar políticas de protección arancelaria selectiva y medidas antidumping para contrarrestar las importaciones masivas de bajo costo, especialmente frente a modalidades como la 4x4, que han crecido un 36,5% en volumen y un 26,4% en valor entre enero y octubre de 2024, afectando a los productores locales. Dentro del universo arancelario ecuatoriano, compuesto por más de 9.000 subpartidas, el sector textil abarca 960 de ellas, de las cuales se han excluido 509 dentro de las últimas negociaciones comerciales, dándole solidez a la producción nacional frente a la competitividad de mercados internacionales. Dentro de los principales mercados de importación se encuentran China (56%), Colombia (7%), India y Estados Unidos (5%), Vietnam (4%), Perú (3%), Brasil (2%), según TRADEMAP, informes de exportaciones Banco Central, Ministerio de Producción, AITE, SENAE. INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN LA INDUSTRIA TEXTIL La adopción de tecnologías avanzadas como la automatización en los procesos de fabricación, el uso de fibras sostenibles y el diseño asistido por computadora, ha transformado radicalmente la industria textil, aumentando significativamente la eficiencia productiva. Este cambio se traduce en una reducción de costos operativos, mejoras en la calidad de los productos y una mayor competitividad en mercados internacionales. Empresas como Enkador, a través de su innovador modelo de negocio Origin®, han demostrado que la integración de estrategias de economía circular no solo optimiza el aprovechamiento de materiales reciclados, sino que también impulsa la sostenibilidad ambiental, genera empleo y fomenta la innovación en procesos más responsables. También puedes leer: Mujer en la industria textil Si bien la automatización puede disminuir la demanda de ciertos trabajos manuales, su implementación ha abierto nuevas oportunidades en áreas especializadas, como el diseño, la ingeniería textil y la gestión de procesos tecnológicos. Además, el crecimiento de industrias asociadas, por ejemplo, la producción de textiles ecológicos y la adopción de plataformas digitales para la comercialización, ha dinamizado el empleo en sectores complementarios, creando un ecosistema que favorece la innovación y posiciona al sector para enfrentar con éxito los desafíos del mercado global. DESAFÍOS Y SOLUCIONES EN EL SECTOR El aumento sostenido de las importaciones, junto a la creciente inquietud por el comercio ilícito derivado de prácticas como el contrabando en frontera, la subfacturación y el desvío técnico está generando un efecto negativo en el sector textil y en el comercio formal, al distorsionar precios y obligar a competir en condiciones desiguales. Estudios de la AITE indican que alrededor del 63% del volumen y el 20,6% del valor de las importaciones de textiles y confecciones no cumplen con las normativas nacionales e internacionales vigentes. Ante este escenario, es crucial una colaboración público-privada para implementar mecanismos ante el contrabando. También puedes leer: Más de 300 empresas de 21 países participarán en la feria textil Colombiatex Un ejemplo es la medida de “Umbrales”, adoptada en 2023, que establece parámetros para reforzar el control aduanero en las importaciones de textiles y sus manufacturas. Según esta norma, las mercancías con un valor FOB declarado igual o inferior a ciertos umbrales especificados deben someterse al procedimiento de "Duda Razonable" para prevenir fraudes, subfacturación y lavado de activos. Por otro lado, para revertir estas tendencias y fortalecer la competitividad, se requiere impulsar incentivos fiscales que faciliten la modernización tecnológica. La integración de tecnologías avanzadas (Industria 4.0) es fundamental para optimizar procesos, reducir costos y mejorar la calidad de los productos, además de conectar con los consumidores a través del comercio electrónico. Muchas empresas, particularmente las pymes, tienen dificultades para acceder a financiamiento que les permita actualizar su maquinaria y procesos. En este contexto se propone crear líneas de crédito y subsidios que estimulen la inversión en tecnología, modernización y prácticas sostenibles, además de establecer alianzas estratégicas entre el Estado, universidades y el sector privado para capacitar a la fuerza laboral en nuevas tecnologías y en la gestión de procesos productivos modernos. Asimismo, se plantea implementar normativas y programas de apoyo que incentiven la adopción de prácticas de economía circularcomo el uso de materiales reciclados y biodegradablescon el objetivo de disminuir la huella ambiental y agregar valor a la producción, y fomentar estrategias de inserción internacional mediante acuerdos comerciales preferenciales y programas de apoyo a la exportación que diversifiquen los mercados y fortalezcan la competitividad de los productos locales. Estas iniciativas, combinadas, pueden transformar las debilidades actuales en oportunidades de crecimiento y posicionar al sector textil ecuatoriano como un referente de competitividad y sostenibilidad en el mercado global. POR: Sebastián Cordero Espinosa, Docente Business School UIDE