La crisis produjo una sacudida en la industria de la moda en general. Los negocios minoristas han estado cerrados temporalmente, las marcas se están ajustando a la disminución del gasto de los clientes y los trabajadores de países como la India, Bangladesh y China están en situación de baja laboral por la cancelación de pedidos. Las preocupaciones ‘responsables’ que antes predominaban en la industria (desde el abastecimiento de materiales sostenibles hasta la reducción de su huella de carbono y los derechos de los trabajadores) han quedado en estos difíciles momentos relegadas a consideraciones secundarias, mientras las empresas luchan por gestionar las dificultades económicas a corto plazo. Este preocupante panorama es el que se dibuja en el reciente informe “Rebuilding a more sustainable fashion industry after Covid-19”, realizado por la Sustainable Apparel Coalition (SAC), el Boston Consulting Group (BCG), y la empresa Higg Co., en el que se repasa la situación de esta industria en esta crisis y qué debe hacer para salir reforzada de ella. Si bien esta crisis pone a prueba el compromiso con la sostenibilidad de la industria, al mismo tiempo exige que las empresas aceleren su progreso en las iniciativas sostenibles para ser competitivas, ya que solo aquellas empresas que apuesten por la sostenibilidad estarán entre los líderes de la industria de la moda que resurgirá después de la pandemia. Moda sostenible: tendencia en auge antes de la Covid-19 Antes de la crisis del coronavirus, los ambiciosos programas y compromisos de sostenibilidad se estaban convirtiendo en la norma en las industrias del vestido, el calzado y los textiles en diversos segmentos como el del lujo, el deporte, la moda rápida y la venta al por menor. Estas iniciativas fueron impulsadas por factores como la mayor conciencia e interés de los consumidores en la sostenibilidad de sus elecciones de ropa, la presión de los empleados también creció, y las alteraciones climáticas que hicieron que el propio modelo de negocio de la moda fuera vulnerable, con cadenas de suministro amenazadas por los desastres naturales, y la disponibilidad y el precio de las materias primas en peligro. Apoyada por estas tendencias, la sostenibilidad parecía estar a punto para iniciar una rápida expansión dentro de la industria en los próximos años, alentada por los consumidores, las empresas y los inversores. Impacto del Covid-19 en la industria de la moda Después de los viajes y el turismo, la moda y el lujo son los más perjudicados por la crisis de entre todos los bienes y servicios de consumo, ya que las tiendas minoristas se cierran y los consumidores compran productos de primera necesidad, lo que ha supuesto que las ventas hayan disminuido un 60-70% en la industria mundial de la moda y el lujo. Como resultado de la situación, la liquidez y la preservación del efectivo son ahora las prioridades principales de todas las empresas de moda, incluso en aquellas financieramente fuertes. Las medidas de respuesta incluyen la reducción de costes, los permisos del personal, la optimización del capital de trabajo y los empujes de ventas (algunas marcas tratan de dar salida a sus inventarios con estrategias de descuento o hacen hincapié en las ventas en línea). Para muchas marcas, los gastos no esenciales están actualmente congelados o están siendo reevaluados, lo que en muchos casos incluye sus programas y equipos de sostenibilidad. Según un estudio de más de 500 fábricas en las principales regiones de producción, el 86% de esas instalaciones se han visto afectadas por pedidos cancelados o suspendidos y, como consecuencia directa, el 40% tiene problemas para pagar a sus empleados, lo que está llevando a despidos y al cierre de empresas. A pesar de todo lo anterior, muchas empresas han dando un paso adelante en esta crisis para contribuir a la respuesta inmediata a la pandemia y a las necesidades de salud pública, a través de cambios en sus procesos productivos para poder fabricar mascarillas. Recomendaciones a la industria El informe ofrece una serie de indicaciones sobre cómo deben actuar las empresas de esta industria para superar la crisis de la Covid-19 siempre con la sostenibilidad en mente, y que se pueden resumir en cuatro recomendaciones principales: Proteger los activos críticos para sobrevivir a la crisis económica Resolver los problemas inmediatos de inventario en asociación con los proveedores Integrar la sostenibilidad en las estrategias de recuperación de las empresas Acelerar la transparencia y aumentar las ambiciones de sostenibilidad De la lectura del informe se extrae que la pandemia nos está haciendo reconocer que la salud económica, medioambiental y humana están profundamente interconectadas, y que solo será posible encontrar soluciones significativas a retos como los derivados de la COVID-19 (y también del cambio climático) si la integración, la colaboración y la transparencia están a la vanguardia de un nuevo paradigma industrial. Fuente: Compromiso Empresarial