Un sector que, en los momentos más difíciles de la pandemia, fue el principal sostén de la economía del país tanto por la producción y ventas para consumo interno como por las exportaciones de productos, garantizando así la seguridad alimentaria de la población. Es así como, en 2020, el Producto Interno Bruto (PIB) total de Ecuador correspondió al sector agroalimentario, equivalente a USD 16.532 millones. Para 2022, esta rama de la economía representa el 19% de las ventas nacionales, el 80% del total de las exportaciones no petroleras y el 42% del empleo formal. En este ámbito, algunos datos relevantes con cierre a febrero de 2022 muestran que: Cifras actuales de la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab) señalan que, al cierre de 2021, la industria de alimentos y bebidas creció un 5,36% interanual, registrando un comportamiento más dinámico que el de la economía total, que se situó en 4,24% en ese año. “Este crecimiento es superior al de los años previos, inclusive antes de la pandemia, lo cual muestra la recuperación que ha tenido el sector”, señala Christian Wahli, Presidente Ejecutivo del gremio, quien atribuye este factor a la reapertura de las escuelas, restaurantes y cafeterías, y las ventas al paso en las más 130.000 tiendas a escala nacional. Pero, ¿cuáles fueron las industrias que más crecieron y también las que menos se desarrollaron? Al término de 2021 la industria dedicada al procesamiento y conservación del camarón fue la que más creció, con un 13,67% interanual. En cambio, al final de la lista está la industria dedicada a la elaboración de productos lácteos, la cual registró un decrecimiento del -2,47% respecto al año anterior. En el gráfico 1, se muestra los porcentajes de crecimiento o decrecimiento de las industrias. Tomando en cuenta que en 2021 todavía atravesábamos una pandemia, Wahli sostiene que el crecimiento de los cuatro primeros sectores de la gráfica se debe, sobre todo, a las exportaciones principalmente a nueve países, mientras que el decrecimiento de las últimas dos tiene que ver con el poder de compras nacional y las limitaciones por la pandemia que afectaba la distribución y consumo en envases individuales. Aunque los desafíos del sector agroalimentario en Ecuador son inmensos, la industria de este ramo constituye una fuente esencial de dinamismo económico para el país. Por ejemplo, porque la balanza comercial agroalimentaria es netamente positiva: a febrero de 2022 se exportó USD 2.401 millones y las importaciones apenas alcanzaron los USD 339 millones. El escenario fue similar en 2021 cuando, en los 12 meses, se exportó USD 12.496 millones y se importó USD 2.030 millones, alcanzando una balanza comercial positiva de USD 10.466 millones. No obstante, no se puede perder de vista el contexto del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, pues las perspectivas apuntan a que se generen cambios significativos hacia el segundo semestre del año. Cabe resaltar que parte importante del rol que cumple la industria agroalimentaria como motor económico y social del país se refiere a que sus empresas actúan como “anclas” entre el productor primario y el transformador, pues identifican las necesidades del consumidor y, con base en estas, llevan a cabo procesos de innovación a lo largo de toda la cadena de valor. Esto deriva en la competitividad de todo el sector ya que, al apostar por el desarrollo de cadenas de valor compartido, garantizan el bienestar de los diferentes actores del sector a través de la transferencia de conocimientos y tecnología. Por: INFAB - Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas