No es la primera vez que un producto se lanza con su marca registrada por otra entidad (de hecho, le pasó a Apple con el iPhone en varios países), aunque la mayor peculiaridad del iPhone brasileño es que terminó materializándose en el lanzamiento del primer y único iPhone con Android que ha existido hasta la fecha. Y no era muy bueno, la verdad. El iPhone fue primero, pero no su marca Steve Jobs anunció el iPhone hace ya quince años, en enero de 2007 y se pondría a la venta en un grupo selecto de países en los meses siguientes. Parte de la preparación para vender el iPhone globalmente pasa por aseguarse que los registros de marcas y patentes están en orden, en lo cual hubo alguna que otra sorpresa. También te puede interesar: ¿Por qué Steve Jobs decidió llamar Apple a su empresa? Algunas de ellas, posiblemente fortuitas, mientras que otras quizá no tanto. Al fin y al cabo, si bien la nomenclatura de los productos de Apple no está escrita en piedra, no hace falta ser clarividente para adivinar algunos posibles nombres de futuros productos, como un posible iPhone. En Estados Unidos, Apple tuvo que pelearse con Cisco por el nombre de iPhone y lo mismo le pasaría unos más años con la marca "iPad", que tuvo que disputar a Fujitsu en Estados Unidos y a otra compañía en Taiwán. Sin embargo, el caso más curioso tuvo lugar en Brasil, donde una compañía de electrodomésticos registró la marca iPhone en el año 2000. Es más, no una, sino dos. Se llevó el gato al agua la compañía de electrodomésticos Gradiente, aunque tan solo dos semanas antes la empresa brasileña TCE intentaba registrar exactamente la misma marca. El único motivo por el cual la marca iPhone acabó en manos de Gradiente y no de TCE fue porque esta última desistió en el registro en 2006. Gradiente siguió adelante y recibía el registro de la marca iPhone de parte del Instituto Nacional de Propiedad Industrial de Brasil, o INPI, en 2008. 2008, sí, con el iPhone ya presentado y a la venta en buena parte del mundo. Apple llevaba intentando registrar la marca desde dos años atrás, pero lo tenía complicado pues otra empresa lo había requerido nada menos que seis años antes, a pesar de no haber hecho uso de la marca. Todavía. También te puede interesar: La evolución del iPhone: Cómo Apple cambió el mundo para siempre Apple se llevó la desagradable sorpresa de que la marca iPhone había sido registrada en Brasil en el año 2.000. Peor fue todavía cuando en 2012 el dueño de la marca lanzaba su propio iPhone en la forma de móvil Android. El mayor quebradero de cabeza para Apple llegó en 2012, cuando Gradiente anunció su primer iPhone, un móvil Android algo patatero pero que, obviamente, costaba muchísimo menos que el iPhone. Dos motivos principales para ello: el iPhone costaba carísimo en Brasil, con hasta un 46% de impuestos, y el móvil Android tenia específicaciones bastante básicas. Comenzó entonces un tira y afloja entre Apple y Gradiente que continúa hasta nuestros días. Primero, el INPI brasileño se puso de parte de Gradiente, denegando a Apple la exclusividad del nombre iPhone en Brasil, aunque la alegría no duraría mucho. Unos meses más tarde, se impone la decisión salomónica. El Tribunal Regional Federal de Brasil determina que Apple y Gradiente pueden compartir la marca, pero con condiciones. Apple puede usar el nombre de iPhone, pero Gradiente solo podrá referirse a su móvil como Gradiente iPhone, y no como iPhone a secas. La sentencia no gusta a Gradiente, y la apelación está todavía pendiente hoy en día de ser resuelta. Fuente: Xataka