Los efectos posteriores de la pandemia generaron un cambio en la forma en la que el paciente percibe y exige sus experiencias médicas. Por ello, el sector de la salud indiscutiblemente debe establecer estrategias que le permitan constantemente mejorar la calidad de la atención y con ello desarrollar relaciones a largo plazo con los usuarios, para garantizar el bienestar de la población. Pero ¿qué es calidad? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la calidad de la atención es el grado en que los servicios de salud para las personas y los grupos de población incrementan la probabilidad de alcanzar resultados sanitarios deseados y se ajustan a conocimientos profesionales basados en datos probatorios” La OMS también señala que “en los países de ingresos bajos y medianos, la atención de calidad insuficiente conlleva pérdidas de productividad por valor de USD 1,4 a USD 1,6 billones anuales. Mientras que en los países de ingresos altos, 1 de cada 10 pacientes sufre daños al recibir atención hospitalaria, y cabe prever que 7 de cada 100 pacientes hospitalizados contraigan una infección relacionada con la atención sanitaria”. Bajo este contexto, ofrecer un servicio de calidad conlleva reunir atributos como: eficacia, seguridad, eje en la persona, ser oportunos, equitativos, integrados y eficientes. Y en Ecuador hay varios actores del sector privado, que han sabido enterder este valor ético y fomentan un mejor servicio. La clave del buen servicio es escuchar al cliente Grupo DIFARE busca que todas sus estrategias y acciones, se basen en su propósito de trabajar por la salud y bienestar de las personas. Constantemente están innovando, para ofrecer soluciones a diversos segmentos, por lo que consideran clave escuchar a los actuales y potenciales clientes. Sus procesos son medidos a través de Key Performance Indicators (KPI), definidos a lo largo de la cadena de valor y que se validan de manera mensual. Gran parte de la tecnología adoptada en el Centro de Distribución proviene de la empresa austriaca KNAPP, líder en automatización de centros de distribución farmacéutica. Además, sus operaciones cuentan con procedimientos y buenas prácticas de compliance, así garantizan el cumplimiento de la normativa, se comprometen para una mejora continua y satisfacen a sus grupos objetivos, para elevar los estándares del sector farmacéutico