La importancia de estos factores se evidencia incluso en las grandes competencias internacionales, donde el bienestar de los deportistas forma parte de las prioridades de organización y preparación. Para los especialistas, este cambio demuestra una comprensión más amplia de los elementos que influyen en el rendimiento físico y en la salud a largo plazo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 1.800 millones de adultos en el mundo no alcanzan los niveles recomendados de actividad física, una situación asociada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y otras afecciones crónicas. Para el Dr. Emilio Cárdenas, especialista general de arcamia, la conversación actual sobre deporte representa una oportunidad para reflexionar sobre hábitos que pueden marcar diferencias significativas con el paso de los años. También puedes leer: Estrés, fatiga y lesiones: cómo las condiciones laborales inadecuadas afectan la salud de miles de trabajadores en Ecuador "Las mismas bases que ayudan a un deportista a mantener un buen desempeño también son importantes para cualquier persona que busque preservar movilidad, independencia y vitalidad a medida que envejece. La actividad física regular sigue siendo una de las herramientas más valiosas para lograrlo", explica. Diversos estudios han demostrado que mantenerse activo contribuye a conservar la masa muscular, favorecer la capacidad funcional y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades asociadas al sedentarismo. Sin embargo, el movimiento es solo una parte de la ecuación. La energía que mueve al organismo Cada célula del cuerpo necesita energía para cumplir sus funciones. Desde la actividad muscular hasta la concentración, la recuperación física y el desempeño cotidiano, numerosos procesos dependen de mecanismos biológicos que permiten transformar los nutrientes en energía utilizable. Uno de los compuestos que participa de manera natural en estos procesos es el NADH, una coenzima involucrada en la producción de ATP, considerada la principal fuente de energía celular. "Con el paso de los años, muchas personas comienzan a prestar más atención a factores como la recuperación después del ejercicio, la calidad del sueño o los niveles de energía durante el día. Hoy existe un interés creciente por comprender cómo funciona el organismo y qué hábitos pueden contribuir a mantener un mejor estado general", señala el Dr. Cárdenas. En respuesta a esta tendencia, arcamia incorpora dentro de su portafolio soluciones orientadas al bienestar integral y al acompañamiento de estilos de vida saludables. Entre ellas se encuentra NOW NADH, un suplemento que contiene una coenzima presente de forma natural en el organismo y que participa en los procesos de producción de energía celular. También te puede interesar: Laboratorios Bagó alerta sobre el sedentarismo como uno de los mayores riesgos para la salud en la era digital "Cada vez más personas entienden que el bienestar no depende de una única acción. La actividad física, la alimentación equilibrada, la hidratación, el descanso y el acompañamiento profesional forman parte de una visión integral de la salud. La suplementación puede complementar ese proceso cuando responde a necesidades específicas", agrega el especialista. Más años, pero también mejores años La Organización Panamericana de la Salud define el envejecimiento saludable como el proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar durante la vejez. Bajo esta perspectiva, el objetivo no consiste únicamente en aumentar la esperanza de vida, sino en conservar autonomía y calidad de vida durante más tiempo.