España está inmersa en “una inaplazable transformación verde, digital y feminista” basada en la investigación, las tecnologías y la innovación, donde se hallan las profesiones de calidad del futuro y donde hoy las mujeres son minoría, señaló el Gobierno de ese país. Sumar su talento es un reto de país esencial, porque sin el liderazgo, la participación e influencia de las mujeres no será posible una transformación efectiva, justa y socialmente sostenible. “Para el diseño de un mañana mejor, necesitamos incorporar todo su talento, que ha sido difuminado y ocultado durante siglos”. Tres grandes retos Para combatir las brechas de género en la ciencia e innovación, “objetivo de primer orden”, el Gobierno trabaja en tres grandes retos. El primero, atraer a más niñas y jóvenes a los ámbitos de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (carreras STEM); desde pequeñas, las chicas casi no encuentran mujeres científicas en sus libros de texto, donde solo aparecen un 7,5 % de referentes femeninos. “Es vital visibilizar a las mujeres que investigan e innovan en los materiales educativos para ofrecer a las niñas espejos donde mirarse y despertar las vocaciones STEM”. También te puede interesar: ¿Qué ganamos con la equidad de género? En estas disciplinas, desde 2016 ha ido disminuyendo el número de mujeres estudiantes e investigadoras, sobre todo en el área de ingeniería y tecnología, donde su presencia ha retrocedido casi un 7 %.El segundo reto es mejorar las condiciones laborales de las investigadoras, retener el talento y apoyar el liderazgo de las mujeres que investigan e innovan. En España, el número de mujeres que inicia una carrera científica es mayor al de hombres, con un 53 % de doctoradas, por encima de la media de la Unión Europea (48%). Pero a medida que avanzan en su trayectoria la proporción de mujeres desciende: hoy son el 41% de la comunidad investigadora y solo ocupan una cuarta parte de los puestos más altos. Concretamente, el porcentaje de catedráticas o profesoras de investigación es de un 24 % y el de rectoras y directoras de institutos de investigación de un 23 %. El tercer reto es asegurar una ciencia y una innovación inclusivas, que tengan en cuenta las necesidades, características y circunstancias de mujeres y hombres por igual, incluyendo la perspectiva de género en la investigación y en la transferencia del conocimiento. Hoy solo un 23 % de las propuestas que se presentan en convocatorias de investigación y desarrollo integran la dimensión de género en el contenido de sus proyectos. Fuente: EFE