La idea detrás de esta medida es que los ciudadanos con menores ingresos puedan encontrar casa en un mercado en el que los precios no hacen más que subir y la demanda de viviendas sigue superando la oferta, obligando a los interesados a hacer pujas de hasta decenas de miles de euros y aceptar cláusulas arriesgadas para ser elegidos compradores. La conocida como nueva Ley de Vivienda ha sido elaborada por el ministro de Vivienda, el democristiano Hugo de Jonge. Aún no ha sido sometida a votación, y, aunque en un principio contaba con apoyo de una mayoría parlamentaria, el partido de extrema derecha (PVV) retiró de forma repentina su apoyo porque "no quiere que los municipios determinen a quién puedes vender tu casa", dijo el diputado Alexander Kops. "Cuando tú quieres vender tu casa, por la que has trabajado duro, y un concejal es quien decide a quién se la puedes vender, algo no está bien. Se trata de libertad de elección", según el diputado progresista Faissal Boulakjar, quien consideró que esta medida creará obstáculos para los vendedores. La norma establece el umbral en las viviendas de hasta EUR 355.000, aunque el Consejo de Estado ya ha advertido de que esta nueva ley podría tener el efecto contrario al deseado y acabar subiendo aún más los precios en el mercado de la vivienda, ya que, si una casa está valorada en un importe superior, quedará fuera del alcance de esta norma. También te puede interesar: Vivienda de Interés Social, clave para el desarrollo de las comunidades El proyecto de ley también permitiría a los municipios reservar o priorizar un porcentaje de las viviendas en venta y las casas disponibles en alquiler para quienes tengan una "conexión local" con el municipio, es decir, vecinos o personas con profesiones cruciales como maestros y policías. No obstante, los municipios no podrán introducir esta restricción para todas las viviendas asequibles en el mercado municipal, solo podrán hacerlo para máximo la mitad de la oferta disponible, y los vendedores tampoco podrían, por ejemplo, perder su hogar como resultado. La Asociación Neerlandesa de Propietarios (VEH) también prefiere que la propuesta se aplique solo a casas de nueva construcción porque "al asignar viviendas disponibles a sus propios residentes, la escasez crónica de viviendas no se resuelve" en Países Bajos. Ante la preocupación de los propietarios, De Jonge aseguró que es "un malentendido" que los propietarios vayan a verse fuertemente afectados si quieren vender su casa, y defendió que, con esta ley, "lo único que se dice es: den una oportunidad a los municipios para que, si una casa se vende por, por ejemplo, EUR 250.000, pueda ser vendida a gente que tenga una renta ajustada. Si no, estos tendrán incluso menos oportunidades". Además, prometió que un vendedor podrá seguir pidiendo el precio que quiera y pueda por su vivienda porque "eso no cambiará, sería contrario a la ley de la propiedad", admitió. El ministro todavía no tiene un cálculo del monto máximo de ingresos que pueden tener los compradores para ser elegibles en este caso. Fuente: El Economista