La empresa de Mountain View pretende alcanzar la neutralidad de carbono en todas sus operaciones en 2030. Reconoce que se trata de una meta ambiciosa que navega en el terreno de la incertidumbre debido a la demanda computacional, consumo energético y costos ambientales relacionados con el funcionamiento de sus productos y servicios. La cantidad de contaminantes generada por la corporación ha crecido año con año desde 2020. También puedes leer: Grandes fotografías medioambientales premiadas por la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco este 2024 El reporte señala que la operación de los centros de datos representa la mayor fuente de contaminación de la empresa. En 2023, fue responsable de un incremento cercano a un millón de tCO2e. Google advierte que esta tendencia podría agravarse debido al uso generalizado de sus desarrollos basados en inteligencia artificial. “A medida que integramos más la IA en nuestros productos, reducir las emisiones puede resultar un desafío debido a las crecientes demandas de energía y capacidad computacional que exige esta tecnología". El impacto ambiental de la IA es incierto Google estima que sus instalaciones de cómputo ocuparon hasta el 10% de la electricidad consumida por todos los centros de datos a nivel global. Esto se traduce en un incremento de 17% respecto al año anterior y es equiparable al 0.1% de la demanda energética mundial. “Esperamos que esta tendencia continúe en el futuro. El rápido avance de la IA ha hecho que predecir su impacto ambiental sea complejo. Nuestras proyecciones históricas probablemente no capturan completamente la trayectoria futura de esta tecnología”, acepta la big tech. El equipo de Google ha implementado una serie de medidas para conseguir que sus modelos de IA, hardware y centros de datos sean más eficientes en términos de consumo de energía. Entre ellas destacan la adopción de nuevas técnicas de entrenamiento de algoritmos, la integración de chips de procesamiento avanzados y mecanismos avanzados de enfriamiento de servidores. La compañía sostiene que el año pasado compró más de 25 teravatios por hora de electricidad renovable. El 64% de la energía utilizada en sus servidores provino de fuentes amigables con el medio ambiente. También te puede interesar: AEX BALLISTIC: liderando el blindaje automotriz en Ecuador con certificaciones de clase mundial La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ha dicho que “los macrodatos, la inteligencia artificial y la transformación digital pueden jugar un papel esencial a fin de garantizar la sostenibilidad ambiental y el desarrollo sostenible”. Sin embargo, el equipo de Google reconoce que esta tecnología tiene su propio impacto ambiental. “Comprendemos sus demandas actuales, pero sus consecuencias futuras siguen siendo inciertas. Nos mantenemos optimistas sobre el potencial de la IA para impulsar cambios positivos, pero también somos conscientes de su posible impacto ambiental y del esfuerzo colaborativo necesario para navegar en este escenario en plena evolución”. Fuente: Wired