Lee Byung-chul empezó Samsung como una pequeña empresa con 40 trabajadores. Era una pescadería que vendía pescado seco, noodles y comida autóctona. La empresa prosperó y en 1947 se trasladó a Seúl. Sin embargo, pocos años después estallaría la Guerra de Corea, la cual forzó a Lee a cerrar su empresa. Decidió montar una refinería de azúcar llamada Cheil Jedan en Busan. Un año después de terminar la guerra, Lee creó Cheil Mojik y construyó la planta en Daegu, la ciudad donde se trasladó en un inicio. Posteriormente retomó el negocio y se abrió campo en diversos sectores. En su momento, a Lee le preguntaron lo mismo y aseguró que la palabra coreana de Samsung significa «3 estrellas«: «3» -> «grande, numeroso y potente». «Estrellas» -> «eterno, como las estrellas del cielo». El primer producto tecnológico de Samsung fue una televisión en blanco y negro. Al incursionar en el sector de telefonía, los primeros productos fueron centralitas, lo que facilitó el desarrollo de sistemas de teléfonos y fax para convertirse, después, en el centro de fabricación de teléfonos móviles. También te puede interesar: ¿Por qué Steve Jobs decidió llamar Apple a su empresa? En la década de los 80, Samsung Electronics empezó a invertir ferozmente en investigación y desarrollo, algo que marcaría la historia de la tecnología. Así, Samsung volvió a diversificar dentro del mundo tecnológico: montó fábricas por todo el mundo. Hoy, Samsung es un imperio que ha conquistado muchos sectores tecnológicos, ganándose el respeto de muchísimos fabricantes. Lo que empezó con una pescadería, se convirtió en un gigante tecnológico a batir. Fuente: Profesional Review