Una hoja endémica ecuatoriana que por sus propiedades antioxidantes y sus beneficios energizantes naturales ha generado gran interés a nivel local e internacional, pero sobre todo, trata de catapultar a Ecuador como productor único de esta planta. Hablamos de Juan David Gómez, CEO & cofundador, y Demetrio Santander, managing partner & cofundador, los protagonistas del origen de Waykana. Su historia empieza con la conexión que Santander tuvo desde su infancia con la Amazonía y la comunidad quechua. Por otro lado, del interés que le nació a Gómez en la universidad, cuando probó por primera vez la guayusa. Ambos, se conocieron hace cinco años en un encuentro de emprendimiento y se dieron cuenta de que compartían la misma visión: posicionar a la guayusa como un producto extraordinario y saludable. Son las hojas más cafeinadas del mundo y cuatro veces con más antioxidantes que el té verde. En quechua, Waykana significa juntar personas para trabajar por lograr un objetivo. “Creemos que el trabajo en equipo es más importante que solo tener una buena idea; un buen equipo puede desarrollar una mala idea y convertirla en buena” destaca Gómez. Y es así como surge la marca, ambos fundadores empezaron a viajar a la Amazonía para contactarse con las comunidades indígenas y establecer una cadena de abastecimiento para consolidar operaciones. Su objetivo principal: que el país y el mundo conozca sobre la guayusa. “Parecería algo sencillo, pero introducir el concepto de un producto nuevo al mercado y sobre todo si no es muy conocido, es una tarea compleja que ha llevado tiempo. Sin embargo, finalmente está siendo reconocida”, asegura Santander. Cadena de valor con enfoque social La empresa trabaja con alrededor de 100 productores quechua. “Primero certificamos sus producciones como orgánicas. Nosotros pagamos esa certificación y también los capacitamos para que sus cultivos se mantengan dentro de los estándares orgánicos”, señala Santander. Por otro lado, también los capacitan en sistemas agroforestales, con el fin de que los agricultores no talen la amazonía generando monocultivos sino que sea algo sostenible. A ellos se les paga 15% más que el estándar de comercio justo, a diferencia de otras empresas. Waykana compra la hoja en fresco y se encarga de deshidratarla para luego exportar, ya sea a granel o como productos con valor agregado. Actualmente, tienen exportaciones fijas y recurrentes a EE.UU. Alemania, Francia, Inglaterra e Italia, también han incursionado en mercados como Dubai, Sudáfrica, Hong Kong y Japón, República Checa. Al no contar con intermediarios, Waykana tienen una relación bastante delicada y comprometida con sus agricultores, esto ha hecho que la ONU los premie por su enfoque social real. Según Santander, “preferimos trabajar con pocos agricultores pero generamos un impacto tangible, que ayude a sus vidas de verdad a salir de la pobreza. Hemos logrado generar ingresos de alrededor de USD 300 para cada uno, casi un salario básico, y tenemos testimonios de personas que gracias a la relación de negocios que tenemos, ha podido enviar a sus hijos a estudiar o han logrado sacar un crédito para comprarse una vivienda”, de esta forma cierra el círculo su cadena de valor. Hoy en día, tienen capacidad de producción de 20 toneladas en promedio y su reto se basa en mantener el liderazgo en la comercialización de guayusa, elevar sus estándares de calidad y empoderar a las sociedades para que conozcan todo el potencial que tiene esta hoja. Para esto necesitan el apoyo de diferentes actores de la Academia y el Gobierno. De esta forma, el mundo reconocerá a Ecuador como productor nato de Guayusa.