Los hábitos de consumo de la Generación Z comienzan a modificar la estrategia de las empresas de bebidas. El estudio Relevance Pulse. Beverages 2026, elaborado por la consultora Mazinn, analizó las respuestas de 450 jóvenes españoles de entre 18 y 30 años y evaluó 35 marcas de distintas categorías, entre ellas refrescos, aguas, bebidas energéticas, cervezas, vinos y destilados. También te puede interesar: CyberDay.ec regresa con una nueva edición para impulsar el comercio electrónico en Ecuador Aunque el sabor y el precio siguen liderando la decisión de compra, el informe muestra que los consumidores jóvenes también valoran características asociadas al bienestar y la identidad personal. Aspectos como el bajo contenido calórico (20,1%), un diseño atractivo del envase (18,4%), sabores diferentes (18,4%), que la bebida refleje su estilo de vida (17,7%) y la presencia de ingredientes naturales (14,8%) influyen cada vez más en la elección. Este cambio también se refleja en la relación de la Generación Z con el alcohol. Según Mazinn, solo dos de cada diez jóvenes consideran que beber forma parte natural de su ocio y un 40% asegura que no necesita consumir alcohol para disfrutar. Cuando lo hacen, el consumo está principalmente vinculado a reuniones sociales (47,7%), por encima de quienes priorizan la experiencia gastronómica o el sabor (37,1%). Como consecuencia, categorías como los refrescos, las aguas y las bebidas energéticas obtienen niveles de relevancia superiores a las bebidas alcohólicas. El estudio señala que el posicionamiento de las marcas ya no depende únicamente del reconocimiento histórico, sino de su capacidad para conectar con los valores y hábitos de esta generación. La tendencia no es nueva. El estudio Sipping success: Alcoholic RTD Drinks elaborado por Samy Alliance en 2023 ya advertía que la Generación Z estaba impulsando una transformación del mercado de bebidas tanto en España como en América Latina. El informe identificó un mayor interés por bebidas funcionales, energéticas y listas para consumir (RTD), así como una preferencia por opciones que acompañen momentos de consumo más informales, reuniones pequeñas y estilos de vida orientados al bienestar. Las empresas de bebidas ya no compiten únicamente por el sabor o el precio de sus productos. Las marcas que logren responder a las prioridades de la Generación Z estarán mejor posicionadas para conectar con un segmento que gana poder de compra y que influye cada vez más en las tendencias de consumo. Fuente: Mazinn / Samy Alliance.