De acuerdo con un análisis realizado por la empresa Fandango, la llamada generación Z está desempeñando un papel clave en la reactivación de la industria cinematográfica. El estudio, basado en una encuesta a 7.000 adultos de entre 18 y 70 años, muestra que este grupo etario no solo acude con mayor frecuencia al cine, sino que también representa el mayor volumen de asistentes en taquilla. En términos de participación, el 87% de los encuestados pertenecientes a la generación Z afirmó haber visto al menos una película en salas durante los últimos 12 meses. Esta cifra supera a la de los millennials (82%), la generación X (70%) y los baby boomers (58%). Asimismo, los jóvenes de la Gen Z y X registran una mayor recurrencia en sus visitas, con un promedio de al menos siete asistencias anuales, frente a las 6.1 de la generación X y las 5.7 de los baby boomers. También puedes leer: FMI prevé un crecimiento menor para Ecuador en 2026 frente a lo alcanzado en 2025. El informe también destaca que los zoomers no solo asisten más, sino que gastan más en la experiencia cinematográfica, incluyendo formatos premium como salas IMAX. En cuanto a las motivaciones, el estudio identifica diferencias generacionales claras: mientras los millennials ven el cine como una vía de escape de la rutina, los zoomers lo conciben principalmente como una actividad social y una oportunidad para salir de casa. Este comportamiento contrasta con el de generaciones mayores, cuya menor asistencia se asocia a factores como el aumento en el precio de los boletos, la percepción de menor atractivo en los estrenos y la disponibilidad de alternativas de entretenimiento en el hogar. Los resultados sugieren que, pese al auge del streaming, las salas de cine mantienen su relevancia como espacio de socialización, especialmente entre los consumidores más jóvenes. Este cambio en los patrones de consumo posiciona a la generación Z como un actor estratégico para el crecimiento futuro de la industria cinematográfica. Fuentes: Sensacine.