El zoológico de Indianápolis lanzó este desafío con el objetivo de financiar un plan destinado a mejorar el estatus de una especie catalogada como amenazada en la Lista Roja de la UICN. Este año, el desafío recibió 52 propuestas de 46 países, cada una con planes de cinco años orientados a revertir el declive de las especies de manera medible y sostenible. La propuesta de Jocotoco, centrada en la conservación del estrella de garganta azul en la reserva Cerro de Arcos, fue seleccionada como la ganadora y recibirá un millón de dólares. “Estamos asistiendo a un declive mundial de la biodiversidad y el zoológico de Indianápolis está decidido a cambiar las cosas. El objetivo del Saving Species Challenge es impulsar el cambio y servir de modelo para el papel de los zoológicos modernos en la conservación, y confío en que se pueda salvar al colibrí estrella de garganta azul”, dijo Robert Shumaker, presidente y director general del zoológico de Indianápolis. El estrella de garganta azul (Oreotrochilus cyanolaemus) es una especie que habita en un área restringida de los Andes occidentales en el sur de Ecuador, entre las provincias de El Oro y Loja, a altitudes superiores a los 3.000 metros. Esta especie se encuentra en parches de páramo arbustivo dominado por la Chuquiraga jussieui, que constituye su principal fuente de alimento. Su metabolismo especializado, adaptado a condiciones de frío y gran altitud, requiere una cantidad considerable de néctar para satisfacer sus elevadas necesidades energéticas. También puedes leer: Ecuador lidera la lista de los países sudamericanos con más especies en peligro de extinción en 2024 La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo ha clasificado como en peligro crítico, principalmente por la pérdida de hábitat causada por la minería y los incendios forestales frecuentes. Con menos de 110 individuos maduros restantes, su conservación es una prioridad urgente. Metas del proyecto de la fundación Proteger su hábitat mediante acciones de conservación, expansión de la reserva y colaboración con las comunidades locales. Monitorear su población utilizando métodos de conservación mejorados, incluyendo inteligencia artificial. Promover un cambio de comportamiento en la gestión del ecosistema del páramo mediante campañas de concientización ambiental. Fuente: eluniverso