Además, hay fundaciones y organizaciones no gubernamentales que apoyan en el financiamiento de estos programas y muchas instituciones públicas apoyan muchas iniciativas. “Fue un excelente año para la formación dual”, cuenta. La experta cuenta que uno de los retos presentados en 2022 fue el de motivar a los jóvenes para ser parte de estos programas. Por primera vez en los 30 años que AHK trabaja en estos programas, hay más empresas que jóvenes inscritos en los programas. “Consideramos que se debe a las consecuencias de la pandemia y que es importante que todos los que trabajamos en este gran proyecto busquemos los medios para llegar a estos jóvenes y que puedan conocer la formación dual y verla como una opción para su futuro”. Este tipo de formación ayuda a cerrar la brecha entre la academia y el sector productivo del país, lo que te permite estudiar en un entorno práctico, donde se aprende no solo conocimientos abstractos, sino las aplicaciones y la cultura laboral, a yudando a los jóvenes a conseguir empleo de manera efectiva y con mejor remuneración. María José Pontón explica que la evolución de la formación dual en los últimos cinco años se ha centrado hacia la formación al nivel de bachillerato. “Hemos podido crear con nuestro socio pedagógico, Humboldt Zentrum, dos colegios duales en Guayaquil y Quito, lo que permite que más familias y jóvenes se beneficien de esta metodología”. A través de estos proyectos creamos formaciones para los principales sectores productivos del país, ya estamos trabajando con el banano y el camarón, pero esperamos poder trabajar con sectores como la floricultura, la minería y el petróleo. El principal beneficio que tiene este sistema de formación para las empresas es la productividad laboral. Contar con personal que conoce a perfección los diferentes procesos y áreas de las empresas, genera un incremento en la productividad muy considerable. Juan Fernando Gutiérrez, Presidente de la Corporación Formados, comenta que las expectativas laborales de los jóvenes son completamente diferentes a lo que había hace cinco o diez años. La formación dual permite a las empresas darles una oportunidad a los jóvenes a que aprendan, se formen, obtener títulos reconocidos y que a la vez vayan desarrollándose profesionalmente en diferentes habilidades, ya sean duras o blandas, a la par que están trabajando. “En cuanto a las empresas, el objetivo es formar y conocer a su talento humano para que luego los jóvenes colaboradores continúen en la compañía a largo plazo”, destaca Además, el experto sostiene que este tipo de formación fomentar y conecta las oportunidades que hay en el mercado laboral con la el talento humano que se va formando.