El Guayaquil Sustainable Experience 2025 fue el escenario donde el Julio César Guanche, especialista de Ciencias Sociales y Humanas de la Unesco, planteó los desafíos y oportunidades de una inteligencia artificial ética y responsable para América Latina. En el marco del encuentro celebrado este 9 de septiembre en Guayaquil, los asistentes participaron de un conversatorio enfocado en la ética de la inteligencia artificial (IA). Julio César Guanche, con amplia trayectoria académica y en gestión cultural, llevó al público a reflexionar sobre la necesidad de marcos normativos que aseguren un uso transparente, inclusivo y democrático de esta tecnología. Durante su intervención, Guanche recordó que la Unesco adoptó en 2021 la Recomendación de Ética de la IA, un estándar internacional respaldado por 193 Estados miembros, entre ellos Ecuador. Este instrumento busca orientar a los países en la construcción de políticas que equilibren innovación con protección de derechos humanos. Según el experto, América Latina aún enfrenta un rezago: en 2023 la región alcanzó apenas 41 puntos en el índice de preparación gubernamental en IA, ubicándose en el sexto lugar de nueve regiones evaluadas; así mismo, aseguró que Ecuador, en 2024, llegó a 34 puntos sobre 100, ocupando el puesto 11 de 19 países. El especialista abordó una arista importante dentro del ámbito de la IA: el impacto económico del sector. Citando datos de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, Guanche aseguró que el mercado global de la IA alcanzará USD 189.000 millones en 2023 y se proyecta que llegue a USD 4.8 billones en 2033. Sin embargo, advirtió que sólo una de cada cinco empresas cuenta con planes para aplicar la IA de manera ética, lo que abre una brecha de confianza y riesgos de sesgos, pérdida de privacidad o vigilancia masiva. Finalmente, Guanche subrayó que regular la IA no significa frenar la innovación, sino fortalecerla. Para él, casos como la regulación en farmacéutica, aviación o banca digital muestran cómo las normas pueden impulsar tecnologías más seguras y confiables. “Invertir en IA ética no es solo una responsabilidad, es una oportunidad para posicionarse en el nuevo mapa tecnológico global”, concluyó, invitando a empresas, gobiernos y sociedad a construir de manera conjunta una gobernanza justa y sostenible de la inteligencia artificial.