Los resultados señalan que casi la mitad de los consumidores (47%) han dejado de operar con una empresa tras perder la confianza en su seguridad digital. Si las empresas no gestionan la confianza digital, el 84% de sus clientes evaluarían pasarse a la competencia y el 57% asegura que ese cambio sería probable. La confianza digital permite que las empresas y los usuarios particulares participen en el mundo conectado con la tranquilidad de que su presencia en línea está protegida. En este contexto de una creciente superficie de ataque, las empresas líderes deben implementar la confianza digital en diversos casos de uso, como el acceso e identidad de los usuarios y dispositivos conectados, la seguridad del software, la protección del correo electrónico y la integridad de los datos y del contenido web y digital. Las empresas que invierten de manera estratégica en la confianza digital se convierten en garantes de la seguridad en el mundo conectado. “La confianza digital no es un término de moda, sino una estrategia que nos brinda la libertad de participar de forma plena en el mundo digital”, afirma Jason Sabin, director de TI de DigiCert. El 100% de las empresas encuestadas reconocieron que la confianza digital es importante. Entre los principales motivos se encuentran la creciente relevancia de los datos, la expansión de la superficie de ataque, la proliferación de agentes malintencionados y la presión de los clientes. Además, casi todas las empresas (99%) creen que es posible que los clientes las abandonen si dejan de confiar en su estrategia de seguridad digital. Las empresas y los consumidores no tienen las mismas percepciones También es fundamental analizar cómo los clientes perciben la confianza digital de las empresas. El 99% de las compañías aseguran que sus clientes perciben un mayor grado de confianza digital que en el pasado y el 73% afirma que ese grado de confianza es significativamente superior. Las empresas reconocen que la confianza digital incide en el éxito. Asimismo, las principales iniciativas en este respecto incluyen el fortalecimiento de la fidelidad de los clientes, la reducción de los incidentes de seguridad y el cumplimiento de los requisitos normativos. Pero nada de eso es tarea sencilla. Los tres desafíos más grandes que se señalaron en relación con la TI son la gestión de los certificados digitales, el cumplimiento de las normas y el manejo del enorme alcance de los activos digitales que se deben proteger. También te puede interesar: Ciberseguridad: 5 tips de respaldo de datos empresariales Los consumidores no tienen las mismas percepciones que las empresas, ya que más de la mitad de los clientes encuestados (57%) han sufrido ataques de ciberseguridad. Los principales ataques son los hackeos de cuentas, la exposición de contraseñas y el robo de cuentas bancarias o de crédito. Menos de la mitad de los consumidores encuestados afirmaron tener más confianza que antes en las empresas con las que operan y el 54% señala que la situación podría ser mejor. Diferencias regionales América del Norte es la región en la que más personas han clasificado la confianza digital como sumamente importante, seguida por Asia-Pacífico (APAC). El 91% de los consumidores de APAC se muestran preocupados por las ciberamenazas, lo cual representa un porcentaje mayor al de cualquier otra región del mundo. Dado que la región de Europa, Oriente Medio y África (EMEA) tiene leyes de privacidad estrictas, es sorprendente que sus consumidores demuestren cierta indiferencia con respecto a la confianza digital y sean los menos preocupados por las ciberamenazas. No obstante, en EMEA se observa un gran interés a nivel empresarial. América Latina es la región en la que menos empresas han clasificado la confianza digital como una estrategia sumamente importante. Fuente: DigiCert, Inc.