Y es que los datos no engañan. En Ecuador, cada vez son más las mujeres que acceden al sistema de educación superior. Según datos oficiales de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), en el país ya son más mujeres que hombres las que conquistan las aulas. En Europa, ya hace años que están liderando el sistema y asumiendo puestos de responsabilidad en las mejores empresas. En Ecuador, los datos no distan de lo que está pasando en otros países. En UNIR, el 60% de sus matriculadas son mujeres. En su mayoría, profesionales con puestos intermedios en sus empresas, con edades entre los 24 y 35 años y con ganas de comerse el mundo. Y sí, ninguna de ellas lo ha tenido fácil. Muchas son madres de familia, jefas de hogar, con niñas y niños pequeños a los que dejan dormir delante de la computadora mientras ellas estudian y siguen sus clases. Una alumna un día me lo dijo clarito: “Este título que recibo hoy, también deberían entregarle a mi hijo que ha seguido atentamente, todas y cada una de mis clases”. Esta frase me conmovió, pero sobre todo me hizo sentir orgullosa de trabajar en una universidad que ha conseguido llevar la formación a todos los rincones del país. Los datos de la participación de las mujeres en la vida pública y profesional también son imparables. Ellas lo tienen claro y cada vez apuestan más por el progreso personal y profesional. Una de las principales causas por las que se lanzan a las aulas universitarias es para conseguir mejores empleos y con responsabilidades de dirección. Esta es una de las cuentas pendientes que deben superar. Si bien son más que los hombres en las universidades, ellos aún acaparan el mercado laboral. La tasa de empleo de mujeres en Ecuador es del 30,6%, pero sigue siendo 14,2 puntos más baja que la de los hombres. Es así que, UNIR se ha propuesto contribuir a ir cerrando esa brecha. Por eso, durante todo febrero arranca el Programa Mujeres, un plan de formación en liderazgo y habilidades blandas, que da la posibilidad de acceder también a becas para estudios de maestrías universitarias. Sólo 60 mujeres de todo el país tendrán posibilidad de lograr este sueño de contar con becas del 60% en sus estudios, y de conocer a mujeres relevantes de Ecuador y de España, quienes ejercerán de mentoras de su proyecto de liderazgo personal. Ninguna institución académica puede dar la espalda al 41% de la población que es activa laboralmente, que contribuye al desarrollo del país y que toma decisiones dentro y fuera de la familia.