La cifra proviene del informe The Case for Holistic Investment in Girls: Improving Lives, Realizing Potential, Benefiting Everyone, donde se precisa que que una inversión total de solo USD 1,53 por día por niña en las economías emergentes tendría un gran impacto en el potencial económico general de los países. Se estima, como lo ha mencionado la Unesco, que más de 11 millones de niñas no regresen a las aulas después de la crisis. Tremendo hecho incidirá para que sean sujetos económicos independientes y personas activas en el mercado salarial. “Los planes de recuperación que prioricen la inversión en la educación y el bienestar de las niñas ayudarán a las comunidades y economías a tener una reconstrucción mejor y más fuerte”, comentó Anne-Birgitte Albrectsen, Directora Ejecutiva de Plan International. “Pero aún más importante, esta debe ser una inversión integral no solo en la educación en sí, sino también en desmantelar las diversas barreras que impiden el empoderamiento de las niñas, desde el matrimonio infantil y forzado hasta la violencia de género y el embarazo a temprana edad. Como podemos ver en este estudio, la inversión integral en todas las áreas de la vida de las niñas resultará en un aumento del PIB, un alto retorno de la inversión para los países y un mundo más justo”. ➤ Mujeres y economía en la recuperación sostenible: el rol del sector privado El informe concluye que invertir en el desarrollo de las adolescentes tendrá implicancias positivas en los objetivos globales más allá del ODS 5 (Igualdad de Género) y, de hecho, es clave para lograr el desarrollo sostenible en general. La importancia de la educación y el empoderamiento de las niñas se han relacionado con varios ODS, que incluyen la reducción de conflictos, la obtención de agua potable y saneamiento, así como la lucha contra el cambio climático. Para tomar en cuenta: El estudio analizó el costo total de las intervenciones en comparación con los retornos económicos que se pueden generar y dedujo un 2.8% de retorno de la inversión. Esta cifra se refiere específicamente hasta el año 2030 inclusive. Si los resultados se extendieran más allá de 2030, se puede estimar que cualquier retorno de la inversión aumentaría con el tiempo. El estudio comparó la inversión en niñas como retorno de la inversión con inversiones alternativas, incluso infraestructura. Se dedujo que la rentabilidad de la inversión en infraestructura en estos países sería del 2%, que como referencia es una tasa considerada digna de inversión.