Es por ello que Gobierno y Academia deben buscar los mecanismos para adaptar las forma de educar para que sean compatibles con las nuevas demandas que exigen tanto las nuevas generaciones como el entorno tecnológico que ha adoptado el mundo. Si hablamos de Ecuador, un país en desarrollo, el panorama de la educación escolar debe reinventarse para forjar seres humanos competitivos que puedan enfrentar los desafíos de la nueva era. Si bien, el anterior Gobierno se enfocó en tratar de transfomar la educación, dar un giro de 180º -lo que necesitamos-, ello conlleva la colaboración de actores clave: Academia, Gobierno, Sociedad Civil. La Cuarta Revolución Industrial, demanda de individuos creativos, emprendedores, críticos, compententes en las TIC, con altos dotes sociales que se adapten facilmente a los ambientes laborales. En la actualidad, los nuevos estudiantes deben ser formados en la autonomía y la flexibilidad, en la transmisión de actitudes reflexivas para enfrentar una sociedad protagonizada por los incesantes cambios. Este es el reto para Ecuador. La educación debe salir de lo tradicional y empezar a fomentar la educación vivencial. CIFRAS LOCALES De acuerdo a información del Ministerio de Educación, en el periodo 2018-2019 inicio -información levantada al empezar el año lectivo-, existió un total de 16.057 insitutuciones educativas de oferta ordinaria, entre particulares, municipales, fiscomisionales y fiscales; las fiscales llevan un protagonismo importante (77%), le siguen las particulares con el 19%. Un total de 4'394.010 estudiantes se matricularon durante el mismo periodo, quienes fueron capacitados por 214.795 docentes a nivel nacional. 2020, UNA DÉCADA QUE DEMANDARÁ UNA EDUCACIÓN MÁSVIVENCIAL Y MENOS TRADICIONAL Nos encontramos ante un nuevo escenario social, económico y laboral, propio de la sociedad de la información y el conocimiento, así como transversalmente sostenido en el uso de las tecnologías digitales de la información y la comunicación (TIC). Nuestra sociedad nunca deja de cambiar, por ende, nos mantenemos en aprendizaje. Como resultado, los sistemas educativos están bajo una presión constante para incorporar ideas y nuevas tecnologías dentro de sus mallas curriculares, lo que en última instancia, nos permite desarrollar medios innovadores para inspirar a la próxima generación. Entre los principales retos que se debe abordar en la educación escolar, para adaparse a la Cuarta Revolución Industrial se destacan: Docentes renovados y capacitados en las nuevas áreas de aprendizaje: Los docentes deben cambiar su mentalidad, aprovechar sus potencialidades y favorecer un modelo innovador; es decir, construir conceptos educativos que sean prácticos e interactivos, para que orienten al estudiante en su proceso de búsqueda de información de modo que sea éste -quien de manera activa y experimental- construya su propio conocimiento. Introducir las TIC en los procesos de aprendizaje es un factor determinante a la hora de mejorar la calidad de educación. Las herramientas tecnológicas deben obedecer a objetivos curriculares. Si queremos que las TIC se introduzcan en los procesos educativos debe ponerse énfasis en la metodología didáctica y no en la tecnología como tal. Educación orientada a competencias que permitan al estudiante seguir aprendiendo de forma autónoma a lo largo de su vida, para lo cual se necesita trabajar en la habilidad para la selección y gestión de información, autonomía, pensamiento crítico, empatía y capacidad de adaptación. Construcción de un puente entre educación, mercado laboral y la sociedad: Los nuevos perfiles que demanda el mundo para su desarrollo será el resultado de un trabajo colaborativo, que beneficie a todos los actores por igual. Por _ Dominic Burgos