<img src="especiales/images/266/47.png" /><br /> <br /> Sin embargo, el reto es permanente. “Está pendiente una mayor vinculación entre empresa, academia y Gobierno; una triangulación fundamental”. Cabanilla cree que se debe concebir a la universidad privada como un complemento necesario para un verdadero despunte de la educación a escala internacional, a la par de construir un círculo virtuoso donde todos ganen.<br /> <br /> <span style="font-weight: bold;">PUNTO DE VISTA</span><br /> "La oferta de posgrados se renueva de manera pausada debido a los controles existentes y a la exigencia de múltiples requisitos que solicita la autoridad. Los posgrados requieren, por ejemplo, especialistas de alta experiencia académica que no pueden sino dictar determinadas materias en un programa y cuya contratación no se compagina con las actuales exigencias para tener profesores a tiempo completo cuyo perfil es de un generalista. Los posgrados deben responder a líneas de investigación internacionales y a las demandas de la sociedad, concretamente de la empresa, y no necesariamente a un plan nacional de desarrollo exclusivamente.<br /> <br /> Para ofertar un posgrado existen parámetros normativos: Justificación académica y profesional, objetivos y perfil de los graduados. Profesores con credenciales no solo académicas sino con experiencia en sus lugares de trabajo y capacidad de comunicación con sus alumnos. Un pensum balanceado donde las materias y las horas de trabajo más las diferentes actividades laborales están repartidas en base al perfil de graduación y a los objetivos buscados. Cada materia debe estar actualizada no solo a base de los últimos libros sino con artículos de revistas y por supuesto las investigaciones que saldrán del proyecto”.<br /> <br /> <br /> <p style="margin: 0px; text-align: right;"><br /> </p> <p style="margin: 0px; text-align: right;"><span style="font-size: 8pt; font-weight: bold;">Joaquín Hernández Alvarado, Rector de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES)</span></p><br />