En el mercado bursátil, la diversificación de la cartera de inversiones es fundamental para mitigar riesgos y maximizar rendimientos. Ante este contexto, Andrés Albuja Batallas, Analista Internacional de Inversiones, menciona que, en el mercado bursátil los rendimientos que se ofertan en diferentes instrumentos financieros pueden ser más atractivos que los productos bancarios. “Es recomendable aplicar metodología GREC de análisis de los emisores: gobierno corporativo, riesgos (crédito, mercado, liquidez, operacional), evaluación económica – financiera, cumplimiento (indicadores técnicos, normas PLAFT - prevención de lavado de activos, financiamiento del terrorismo y otros delitos)”. Además recalca, que el “olfato” del inversionista, al construir carteras de inversiones, debe ser muy desarrollado; ya que han existido casos de empresas que han participado como emisoras en el mercado bursátil con fraudes. Por su parte, Cristian Crespo, Director Jurídico de Picaval Casa de Valores manifiesta que los asesores de inversiones lidian con la paradoja del inversionista, “quien busca altos rendimientos con el menor riesgo posible”. Sin embargo, los rendimientos están ligados al riesgo: a mayor riesgo, mayores rendimientos. “Es crucial para los asesores adecuar la estrategia de inversión al perfil de riesgo del cliente y sus expectativas de retorno, diversificando la cartera en distintos activos financieros para equilibrar riesgos y rendimientos”. También te puede interesar: Las bolsas de valores que mueven miles de millones de dólares en el mundo En todo caso, lo sano y aconsejable en la mayoría de casos es efectuar una asesoría que busque un adecuado perfilamiento de riesgo del cliente y partiendo de ese elemento, efectuar inversiones bajo los siguientes principios y estrategias técnicas: Diversificación de activos de la cartera La diversificación es fundamental para minimizar el riesgo en una cartera de inversión. Los inversores pueden considerar incluir una variedad de clases de activos, entre renta fija y variable como acciones de compañías cotizadas, bonos de deuda corporativa, bonos de deuda pública, fondos cotizados, etc., para reducir la exposición a riesgos específicos del mercado. Asignación de activos Es importante asignar los activos de manera estratégica en la cartera. En función de la estrategia el asesor deberá identificar diferentes clases de activos con distintos niveles de riesgo y rendimiento y que, la combinación adecuada de estos, puede ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos financieros con un nivel de rendimiento aceptable para el nivel de riesgo asumido. Reequilibrio o rebalanceo periódico de los activos Es crucial revisar y reequilibrar la cartera periódicamente para mantener la asignación de activos deseada. Los cambios en el valor de los activos pueden llevar a una desviación de la asignación original, lo que puede aumentar el riesgo. Finalmente, es importante que la asesoría sea integral y que no solo se sesgue en el rendimiento que pueda generar la cartera de inversión sino, que ese dinero sea el que efectivamente le llega al bolsillo del inversor y, la parte tributaria tiene un rol protagónico en este sentido ya que, una adecuada planificación fiscal generará eficiencias en el pago de tributos.