Según un estudio del BID, una de las áreas claves para avanzar hacia la equidad es el acceso a los servicios financieros. En ese sentido, Banco Pichincha busca influir en todo el espectro de la inclusión financiera brindando acceso a las personas no bancarizadas, apoyando el uso y la adopción de productos diseñados acorde a las necesidades, fomentando la salud y el bienestar financiero de los clientes, principalmente en aquellos grupos donde existen mayores brechas. La entidad financiera tiene como propósito crear una cultura organizacional que comprenda y valore la diversidad, con programas que aseguren el bienestar de los colaboradores para generar un ambiente laboral de respeto, tolerancia e inclusión. Todo esto se encuentra estructurado bajo un marco de políticas que promueven la meritocracia y equidad de oportunidades para todos y que cuentan con el compromiso de la alta dirección. “La Política de Derechos Humanos, el Código de Ética y Conducta y los Principios de Empoderamiento de la Mujer de ONU Mujeres marcan los lineamientos que impulsan la diversidad e inclusión dentro de la organización. En ese sentido, buscamos generar valor a través de iniciativas que influyen directamente en la vida de nuestros grupos de interés como la conciliación laboral o el impacto medioambiental”, manifiesta Santiago Bayas. Además, en Banco Pichincha, la diversidad e inclusión tienen distintos enfoques, pero se abordan principalmente desde la óptica de género, edad y nacionalidad. “Al cierre de 2020, la plantilla sumó 5.113 trabajadores (63% mujeres y un 55% de ellas en puestos de jefaturas). De las 695 contrataciones que se efectuaron en ese ejercicio, 52% fueron hombres. Somos una pequeña muestra de la diversidad del país: 35,26% de las personas es oriundo de la región Costa y Galápagos y 64,74%, de la Sierra y Amazonía. En lo que respecta a la edad, 35% de nuestros empleados son menores a 30 años, 62% se encuentran entre 30-50 y un 3% es mayor a 50”, sostiene. Por ello, las principales herramientas que utiliza Banco Pichincha para la ejecución y acompañamiento de este plan de trabajo son: Diagnóstico Ranking Par (diversidad): Herramienta que mide el desempeño en equidad de género y la diversidad en las empresas privadas, entidades públicas y pymes. Certificado como Empresa Familiarmente Responsable (EFR): Lo otorga la Fundación Másfamilia y tiene cinco dimensiones: calidad en el empleo, flexibilidad temporal y espacial, apoyo a la familia, desarrollo personal y profesional e igualdad de oportunidades. Dow Jones Sustainability Index: Primer índice mundial para identificar y clasificar a las principales empresas sostenibles midiendo aspectos sociales, económicos y de gobernanza. “Conscientes de la relevancia de impulsar negocios liderados por mujeres, disponemos de un programa de inclusión financiera en el que el sexo femenino representa el 48% de los clientes. En el segmento de microfinanzas, su participación sube al 55% y su participación en la cartera de microcrédito asciende a 51%. Al cierre del 2020, el stock de la cartera total en estos segmentos alcanzó los USD 921 millones en más de 150 mil operaciones otorgadas”, culmina el alto ejecutivo de Banco Pichincha.