En el reconocimiento de Los Mejores Lugares para Trabajar™ en Ecuador 2026, Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos y CEO de Great Place to Work® Ecuador, centró su intervención en el valor de la cultura como motor de transformación. “Más importante que el ranking es tener una comunidad comprometida y con propósito”, afirmó, destacando que el verdadero impacto radica en cómo las organizaciones evolucionan desde su entorno laboral. Dueñas subrayó que la data generada por Great Place to Work® va más allá de clasificaciones. “No sirve solo para listas, sirve para transformar organizaciones”, explicó. Indicó que variables como orgullo, sentido de pertenencia y bienestar permiten medir con precisión la salud organizacional y su impacto en resultados. Ricardo explicó que cada persona que responde una encuesta de Great Place to Work® debe tener la certeza de que su información se mantiene confidencial. Según indicó, los datos son procesados en Estados Unidos y ni el instituto ni las compañías acceden a respuestas individuales, lo que refuerza la confiabilidad de la medición. También te puede interesar: Mejorar la calidad de vida, nuestra forma de hacer empresa El bienestar, agregó, es hoy un eje estratégico medible. Factores como salud mental, endeudamiento, formación y adaptación al cambio tecnológico influyen directamente en la estabilidad de las personas. En este contexto, enfatizó que, pese al avance de la inteligencia artificial, “hay algo que nunca va a hacer esta herramienta: generar empatía y humanización”. El crecimiento de la comunidad respalda esta evolución. En 2024, señaló Dueñas, se realizaron más de 38.000 encuestas, mientras que en 2025, la cifra superó las 58.000 encuestas realizadas en Ecuador, con la participación de 130 organizaciones. “¿Creen que hay una encuesta más grande? Es difícil”, señaló. Uno de los hallazgos más relevantes es que, la tasa ROE de las compañías certificadas por Great Place to Work® Ecuador, hasta noviembre de 2025, alcanzaron un promedio de 32,1%, superando en 7,9 puntos porcentuales al promedio de las 1.000 empresas más grandes del país, según las Superintendencias de control. Estos resultados evidencian que un mejor clima y cultura organizacional se asocian con una mayor eficiencia en el uso del capital propio.