La crisis energética en Ecuador ha afectado a diversos sectores económicos, y el comercio no ha sido la excepción. Gabriela Uquillas, Directora Ejecutiva de la Cámara de Comercio de Guayaquil (CCG), abordó la situación actual y los retos que enfrenta el país en Ekos Today Radio. ¿Cómo describe la situación actual de la economía del sector empresarial? La economía está atravesando una situación muy grave. A los problemas estructurales como la baja inversión y el desempleo, se suma ahora la crisis energética con apagones generalizados. El impacto de esta crisis es significativo, y lamentablemente, lo que enfrentamos es un “apagón económico”. Si la situación no mejora, los ecuatorianos sentirán efectos muy negativos en su día a día. Con algunos gremios hemos calculado que, cada hora sin electricidad genera pérdidas de aproximadamente USD 12 millones en la economía. Esto no solo afecta las finanzas de las empresas, sino también el empleo. Aunque muchas compañías han hecho un esfuerzo por mantener a sus trabajadores, el panorama sigue siendo incierto. También te puede interesar: La era de los generadores: Las empresas pueden perder hasta USD 12 millones por cada hora de apagón ¿Qué soluciones les da el gobierno? Hemos estado en diálogo con las autoridades desde el primer momento. El sector privado ha pedido información clara y ser parte de la mesa de decisiones. Sin embargo, no hemos recibido alternativas concretas para evitar un apagón generalizado. Aun cuando propusimos compartir la carga de manera equitativa entre industria, comercio y población, el enfoque del gobierno ha sido mantener los cortes prolongados, lo que solo agrava la crisis. Las previsiones de crecimiento económico eran bajas antes de la crisis energética. ¿Qué se espera para el 2024? Antes de la crisis, ya se proyectaban tasas de crecimiento por debajo del 1%. Con la situación actual, podemos esperar una contracción económica. El impacto es como si le hubiéramos puesto el freno de mano a la economía, lo que no solo detiene el crecimiento, sino que puede causar daños estructurales. Y, ¿la situación del sector comercial? El comercio es una actividad resiliente, pero también muy vulnerable en esta crisis. Los cortes de energía afectan el comportamiento de los consumidores, quienes modifican sus hábitos al quedarse sin luz. Esto reduce la demanda de servicios como restaurantes y otros negocios. Aunque algunos comercios están instalando generadores para mantenerse operativos, la capacidad de atraer clientes se ve afectada por la falta de energía en sus hogares.