El informe expone que el cambio climático afecta directamente el suministro de combustible, la producción de energía y la resiliencia física de la infraestructura energética actual y futura. También te puede interesar: Los países que usan más energía renovable en el mundo Además, las olas de calor están poniendo a prueba la infraestructura existente. Los expertos destacan que en 2020, el 87% de la generación mundial en electricidad, proporcionada por sistemas nucleares, térmicos e hidroeléctricos dependen directamente de la disponibilidad de agua. Las centrales nucleares se encuentran en zonas de estrés hídrico, en los próximos 20 años, se espera que el 25% de ellas esté en situación de zona roja de estrés hídrico, al igual que las centrales hidroeléctricas. “Dado que el 26% de las hidroeléctricas que existen y el 23% de las proyectadas están ubicadas dentro de cuencas fluviales que tienen un riesgo medio o muy alto de escasez de agua” expresa el informe. En el estudio se menciona que la electricidad que proceda de energías limpias debe duplicarse en los próximos ocho años, si se quiere cumplir con el compromiso de limitar el calentamiento a 1,5 grados. Pese a las advertencias, los planes presentados por los distintos países están por debajo de los necesarios y llevarán a un aumento de la temperatura en alrededor de 3 grados. Fuente: El País