Este cambio responde a la consolidación del trabajo híbrido, la tendencia del estilo "business casual" y una preferencia creciente por comodidad sin perder profesionalidad. En el mundo laboral actual, el 54% de las empresas adoptan códigos de "business casual", mientras que el 43% ya permite vestimenta completamente casual; además, solo el 31% de los reclutadores considera relevante mantener políticas rígidas de vestimenta ejecutiva formal. El mercado global de corbatas de lujo alcanzó un valor estimado de USD 1.8 mil millones en 2024, y se proyecta que crezca a un valor de USD 2.5 mil millones para 2032, con un ritmo anual (CAGR) del 3,8%. Este crecimiento sugiere que, aunque existe demanda, los accesorios formales se están segmentando hacia nichos premium, más que como parte del vestuario empresarial estándar. También te puede interesar: Ecuador avanza hacia empaques compostables y reciclables en snacks y alimentos El “business casual” ya es el estilo pretederminado en muchas empresas, especialmente en sectores como el tecnológico y creativo, donde las corbatas han pasado de ser obligatorias a excepcionales. Una práctica común hoy día es combinar blazers con camisetas polo o camisetas técnicas, tonos neutros, pantalón de vestir y zapatos deportivos o sneakers de diseño sofisticado. Estilistas como Lauren Rothman destacan que ejecutivos en medios, como noticieros, políticos y/o líderes buscan proyectar cercanía sin perder autoridad, adoptando looks sin corbata, que se reservan para ocasiones importantes. En paralelo, encuestas indican que el 44 % de viajeros de negocios ya no usa traje, y el 45 % lo hace menos que hace diez años. Fuentes: Business of Fashion, Bizwomen, Dataintelo.