De acuerdo con cifras del Banco Central del Ecuador (BCE), el Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción creció 2,7%, alcanzando USD 5.319 millones, cifra que representó el 4,1% del PIB nacional. Para 2026, las proyecciones apuntan a una expansión del 3,7%, lo que elevaría el valor agregado del sector hasta USD 5.569 millones. Este desempeño estuvo acompañado por una mayor actividad en toda la cadena productiva vinculada a la construcción. Las ventas relacionadas con el sector sumaron USD 15.876 millones en 2025, reflejando un crecimiento anual del 12,9%, según el Servicio de Rentas Internas (SRI). Asimismo, la actividad constructora mantuvo una importante contribución al mercado laboral, generando de forma directa el 7,9% del empleo nacional, equivalente a 661.882 contrataciones registradas en diciembre de 2025. También te puede interesar: Una iniciativa ecuatoriana abre más espacios para las mujeres en la construcción El financiamiento también evidenció una evolución favorable. En el segmento inmobiliario, el monto de operaciones crediticias activas (sin considerar los créditos otorgados por el BIESS) alcanzó USD 895 millones al cierre de 2025, lo que representó un incremento del 9,3% frente al año anterior. Este comportamiento guarda relación con la dinámica observada en el mercado de vivienda, donde el reporte mensual de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Vivienda del Ecuador (APIVE) registró un crecimiento anual del 23,2% en las unidades reservadas netas hasta diciembre de 2025. Desde una perspectiva territorial, el crédito inmobiliario continuó concentrándose en las provincias con mayor actividad económica y demanda habitacional. Durante 2025, el 67,2% del monto total desembolsado se ubicó en Pichincha (32,8%), Guayas (18,8%) y Azuay (15,6%), evidenciando el protagonismo de estos mercados en el desarrollo inmobiliario del país. Por otro lado, el crédito destinado a vivienda de interés social y público alcanzó USD 267 millones en 2025, con un crecimiento anual del 8,9%. Del total colocado, el 59,3% correspondió a vivienda de interés público y el 40,7% a vivienda de interés social. Este resultado estuvo respaldado, en parte, por la vigencia de una tasa activa efectiva máxima preferencial del 4,99%, mecanismo que contribuyó a ampliar el acceso al financiamiento para los hogares. En contraste, el financiamiento verde registró una desaceleración. Entre 2024 y 2025, las colocaciones vinculadas a finanzas sostenibles disminuyeron 26%, al pasar de USD 2.670 millones a USD 1.977 millones. A pesar de esta contracción, Guayas concentró el 52,3% del crédito verde otorgado, seguido por Pichincha con el 23,8% y Manabí con el 10,9%. Entre los principales destinos de estos recursos destacaron las actividades relacionadas con soberanía alimentaria, agricultura, ganadería, acuacultura y pesca, sectores estratégicos para la transición hacia modelos productivos más sostenibles. El mercado asegurador también desempeña un papel fundamental en el desarrollo de la construcción. Los ramos vinculados a esta actividad, entre ellos: incendios y líneas aliadas, multirriesgo, riesgos catastróficos, buen uso de anticipo, cumplimiento de contrato, obras civiles terminadas y ejecución de obras, registraron primas netas emitidas por USD 426 millones en 2025, equivalentes al 18% del total del mercado asegurador. Este comportamiento refleja la creciente importancia de los mecanismos de cobertura y mitigación de riesgos para la ejecución de proyectos de infraestructura y desarrollo inmobiliario. En este contexto, los rankings elaborados por Ekos ofrecen una radiografía del desempeño de las principales entidades financieras y aseguradoras que impulsan el crecimiento del sector. La presente edición de Ekos Construcción analiza la evolución del financiamiento, los seguros y las tendencias que marcan el rumbo de la actividad constructora, identificando oportunidades, desafíos y perspectivas para uno de los sectores con mayor capacidad de dinamizar la economía ecuatoriana. Por: Jonathan Guamán, Ekos Research