Según el informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), y de acuerdo con la Alianza Mundial para los Edificios y la Construcción (Global ABC), la construcción es responsable de alrededor del 40% de las emisiones globales de CO2 y del 50% de los residuos generados en todo el mundo. En Ecuador, según la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (SENPLADES), la construcción fue responsable de alrededor del 10% del PIB en 2022, lo que muestra la importancia económica de la industria. Sin embargo, también se estima que el sector de la construcción genera alrededor del 40% de los residuos sólidos en el país, lo que indica la necesidad de implementar prácticas de construcción más sostenibles. La Universidad Europea define a la construcción sostenible como aquella práctica encargada de diseñar, construir y operar edificios de manera que reduzcan significativamente su impacto ambiental. Según datos del Consejo de Edificación Sostenible de Estados Unidos (USGBC), los edificios sostenibles pueden reducir los costos operativos en un 8 y 9%, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 30 y 40% y mejorar la calidad de vida de los ocupantes. ¿Cómo se puede promover una cultura de construcción sostenible? La educación y la conciencia son vitales para la promoción de cualquier práctica. La producción de programas educativos y capacitaciones para que los profesionales puedan aprender a diseñar, construir y mantener estructuras que minimicen su huella ecológica, es esencial. Las regulaciones y políticas públicas desempeñan también un papel fundamental para lograr promover una cultura de construcción sostenible. Es importante establecer estándares y requisitos que guíen a la industria para incorporar las estrategias de sostenibilidad y que, además, regulen estas prácticas. Como consecuencia del apoyo de la política pública, la industria tiende a innovar con soluciones avanzadas y sostenibles en sistemas constructivos, mecanismos, materialidad, etc. Además, sucede que las empresas y los individuos se sienten motivados a invertir en tecnologías y estrategias que minimicen los impactos nocivos para el entorno. Empujar a la industria, especialmente de proveedores hacia la innovación tecnológica, es imperativo, ya que solo así pueden ofrecer y ensamblar edificaciones que permitan reducir el impacto ambiental. No solo en su construcción, sino también en su etapa operativa. La innovación, de igual manera, ha permitido crear mejores sistemas de gestión de energía y agua, lo que permite reducir costos de consumos y, de hecho, apoya a las redes públicas de servicios. Por otro lado, está la taxonomía verde, que no solo facilita la inversión en proyectos de construcción sostenible, sino que también establece un marco normativo y financiero que impulsa una cultura que valora y prioriza la sostenibilidad en todas las etapas de desarrollo y construcción. Esto brinda una garantía para los inversores, asegurándose que los fondos se asignen a iniciativas que verdaderamente promueven la construcción sostenible. Igual de importante, son las certificaciones de sostenibilidad. Al buscar y obtener estas certificaciones, sean públicas o de la empresa privada, los promotores, constructores y propietarios demuestran su compromiso con la construcción sostenible, lo que a su vez estimula la competencia y la adopción generalizada de prácticas más responsables en la industria. La concientización en la industria de la construcción y en toda su cadena de valor puede aportar de manera significativa al medio ambiente. La importancia de promover esta cultura radica en su capacidad para abordar los desafíos globales más apremiantes, como lo son el cambio climático y el agotamiento de recursos naturales. Garantizar una cultura de construcción sostenible no es sencillo. Sin embargo, el trabajo articulado de toda la cadena de valor de la industria de la construcción, la banca y el gobierno local, pueden empezar a dar los primeros pasos hacia un futuro más verde.Por: Fernanda Cisneros; Arquitecta, Coordinadora BAQ 2024, Coordinadora de Marketing CEES.