La configuración de una marca

La configuración de una marca

En esta edición, Revista Ekos en su desafío por poder contribuir con el mundo de los negocios y a su vez reconocer el trabajo de ciertas empresas, hace un esfuerzo por poder determinar las “mejores marcas”.

En este sentido poder medir o cuantificar el valor de la marca así como su impacto en los clientes y ciu­dadanos no es algo meramente académico sino de gran valor para las empresas.

Hace algunos años atrás la empresa internacional Havas Media ha intentado contribuir a esta medi­ción a través de un estudio llamado “Meaningful Brands”. En su medición (que no considera a Ecua­dor) intenta medir la fortaleza de la marca, en par­ticular el impacto de esta en diferentes áreas de ca­lidad de vida desde un punto de vista personal y colectivo. Los resultados del estudio son interesan­tes y permiten ir construyendo mejores marcas.

En América Latina se encuestaron a 28.641 consu­midores (134.000 consumidores en todo el mun­do) en países como Argentina, Brasil, Chile, México y Perú. ¿Qué conclusiones podemos sacar para las empresas en América Latina?

• Los consumidores de LATAM consideramos que el 27% de las marcas impactan de manera posi­tiva a la calidad de vida de las personas. Esta ci­fra es considerablemente más alta que en EE.UU (9%) y mayor que el promedio mundial (20%)
• Somos personas que estamos más apegadas a las marcas. Un 58% de los encuestados conside­ra que no le importaría que las marcas desapa­recieran. Cifra que llega a un 92% en EE.UU y a un 73% en el resto del mundo.
• Un 82% de los encuestados cree que las empre­sas deberían involucrarse en mejorar la calidad de vida de las personas. Pero solo un 48% con­sidera que las empresas trabajan para poder me­jorar la calidad de vida.
• Un 36% cree que las marcas son honestas y un 49% confía en las marcas.

El crecimiento de la clase media en América Lati­na (por temas demográficos y económicos) muestra que las marcas se están convirtiendo más aspiracio­nales y que estas tienen un componente no menor en mejorar los niveles de vida. Dentro de los temas más relevantes para los consumidores están las te­máticas relacionadas con la familia (76%), la salud (69%) y la seguridad (53%).

Laevidencia que muestra es­te estudio nos permite concluir que las marcasdeberían com­prender los indicadores de cali­dad de vida de las personas encada mercado para conectarse de mejor manera y agregar valor a sus clientes.

Unade las tendencias del ultimo tiempo en el mundo de las em­presas tiene que vercon la sus­tentabilidad. Esta entendida co­mo la relación entre los temaseconómicos, sociales y ambien­tales. Muchas empresas con el fin de poderimpactar en calidad de vida han adherido al concepto de sustentabilidad, serverde vende, los consumidorres lo valoran, etc.

Sinembargo, hay poca credibilidad y eso coloca un desafío a la em­presa de comoeste concepto penetra en la opera­ción del negocio. Hoy en día no es via­bleuna agenda de sos­tenibili­dad si es que no hay una verdadera transformación dequienes com­ponen y cons­truyen la estrate­gia de la empresa, ni tampoco si esque no conocen a los dis­tintos actores y compren den sus intereses.

Larealidad es que no existe por parte el mundo empresarial un sentido deurgencia. Nos conmo­vemos cuando vemos a un oso polar y más todavía cuando ve­mosque su situación hoy en día producto del cambio climático es de extremavulnerabilidad. Nos sorprendemos cuando los clien­tes no reconocen lo bien queha­cemos las cosas y las exigencias que colocan hoy día a las empresas. Estoobliga a que las em­presas incorporen el sentido de urgencia en sus decisionesy claramente la sustentabilidad suena bien pe­ro carece de cualquier urgenciapara el area financiera (donde la mayoría de las veces los incen­tivos estánpuestos en el corto plazo) o en la operación.

En línea con lo anterior los in­centivos de las empresas siguensiendo muy transaccionales y en su mayoría ligados a objeti­vos ecónomicos decorto plazo. La mayoría de nuestros modelos de negocio contemplan el éxito parala compañía sin conside­rar a nivel estratégico la contribución al de­sa­rrollode otros.

 
Por todo lo anterior existen ciertos desafíos por parte de las empresas y algunos hechos dejan de manifiesto que si bien el tema de sustentabilidad debería ser un atributo fundamental de la marca la realidad es que todavía nos queda mucho para lograrlo.
CUANTIFICAR EL VALOR DE UNA MARCA NO ES UN TEMA SOLO ACADÉMICO;TIENE UN GRAN VALOR PARA UNA EMPRESA.
De la experiencia con algunas empresas uno puede concluir que existen brechas reales que debemos cerrar en el futuro, a saber:

Existe un problema cultural, la sustentabilidad no estáin­tegrada en las empresas, es común que no sean conside­radas en lasestrategias cor­porativas. Las empresas no reflexionan que dentro del control ygestión los indica­dores orientados a medir el desempeño deben ser par­teintegral de la gestión en materias de mayor alcance y orientadas al largoplazo.

• Existe una tendencia a olvidar que formamos parte deuna industria y una comunidad que miran hacia el futuro. Se debe aspirar atener una rela­ción cada vez más colabora­tiva con nuestros grupos de interés,mediante una ma­yor participación en alian­zas público-privadas. El valor de lasustentabilidad conlleva ser respetuosos e integrarnos efectivamente a lascomuni­dades en que vivimos y traba­jamos. Queremos influir po­sitivamente ensu bienestar y calidad de vida.

• En el país existe una gran cantidad de empresas que sonpequeñas y medianas, las cuales sus negocios son manejados por grupos fami­liaresen los que en muchos no existe una administración profesional por lo que es­tosno cuentan con los co­nocimientos ni recursos para preocuparse por los temas demarca y sustntabilidad, solo por subsistir en el tiempo.

• Los últimos índices y compor­tamiento del gobierno mues­tranque el posicionamiento de los empresarios no es bue­no ya que muchos solo estáninvolucrados en rentabilizar sus negocios y no en el desa­rrollo social de lacomunidad ni de sus empleados.

• Por la búsqueda de la eficien­cia en costos ytecnología se deja de lado o no se preocu­pan lo suficiente del impactomedioambiental que se puede provocar en nuestro país, es­ta es una de lasbrechas que muchos se han preocupados de mejorar pero no necesaria­mente laempresa que realizar esta contaminación.