En un contexto global marcado por la incertidumbre, la complejidad y cambios constantes en las reglas del negocio, Renán González, CEO Regional de Great Place to Work® para México, Caribe y Centroamérica, destacó que el éxito empresarial ya no depende solo de la estrategia o la tecnología, sino de la capacidad de las organizaciones para construir confianza desde el liderazgo. “El problema no es el entorno VUCA, sino no diseñar estrategias para vivir en él”, afirmó. En este escenario, subrayó que la confianza se convierte en el eje que conecta liderazgo, cultura y resultados, y debe construirse a todo nivel, no solo en la alta dirección. “Las personas escuchan a su líder directo; por eso el liderazgo debe existir en toda la organización”. González alertó sobre una tendencia preocupante: la caída del engagement y de la confianza organizacional a nivel global. Frente a ello, enfatizó que las nuevas generaciones priorizan propósito, crecimiento y experiencias significativas, más allá de la compensación. “Sí, se debe pagar bien, pero el crecimiento del talento es clave para retenerlo”. Desde la evidencia global de la firma —que recoge la percepción de más de 22 millones de colaboradores al año—, explicó que la confianza impacta directamente en el desempeño. “Desbloquea productividad, agilidad e innovación”, señaló, aclarando que esta última no solo implica nuevos productos, sino mejoras continuas en procesos y operaciones. Finalmente, advirtió que el costo de no construir confianza es alto: mayor rotación, pérdida de talento y menor competitividad. “El costo de reemplazo de colaboradores es altísimo”, sostuvo. En contraste, las organizaciones que priorizan cultura y liderazgo generan resiliencia, incluso en crisis, consolidando así la confianza como la base del éxito empresarial sostenible.