El panel fue moderado por Hernán Ordóñez, Vicepresidente Regulatorio Telefónica Movistar, quien aseguró que, sin digitalización, tecnología y conectividad, la educación actual y futura ya no es posible. Necesitamos ahora más que nunca un pacto digital para gestionar la transición hacia una economía digital poniendo a las personas en el centro”. Basados en esta premisa, los actores invitados dieron su percepción. Lucas Gallitto, Public Policy Director, Latin America de GSMA“La oportunidad para una América Latina digital y conectada” Lucas Gallitto, Public Policy Director, Latin America de GSMA, afirmó que la conectividad es educación. El reporte de GSMA: “La oportunidad para una América Latina digital y conectada” analiza cómo las TIC´s han ayudado a las personas a llevar adelante sus tareas durante estos casi 15 meses de pandemia. Un 78% de personas utilizó estas herramientas para el acceso de sus hijos a la educación, si bien hubo otra serie de elementos, el principal fue seguir educándose a través de las TIC´s. Gallitto, señaló que, de acuerdo a Unión Nacional de Telecomunicaciones, un incremento 10% en la penetración de banda ancha móvil resulta en un aumento adicional del PIB de aproximadamente 1,2% para economías como las que tenemos en América Latina y el Caribe, y esto se da por “el aumento de la productividad, pero también del impacto positivo en lo que es la capacitación de los recursos humanos”. En el informe presentado por GSMA, se destacó algunos pilares para América Latina, explica el experto, la importancia de las inversiones políticas que fomenten la incertidumbre política, licencias que promuevan la expansión de la conectividad y su correlación con la educación. El segundo pilar es el de la recuperación económica, digitalizar la economía, priorizar esos beneficios que la economía digital trae a la sociedad, promover la formación de talentos digitales y aquí tenemos el componente educativo. “Entendemos que en un mundo evolucionado constantemente, las habilidades digitales resultan claves. Del total de los latinoamericanos un 93% de ellos tienen acceso a la banda ancha móvil, es decir, un 7% todavía la industria con el sector público trabaja para encontrar espacios para llevar cobertura a esos lugares, pero aún el 45% no utiliza el servicio de banda ancha móvil, una de las razones principales es la falta de talentos digitales, la falta de skills digitales”. Conectividad es educación, inclusión digital Gallitto afirma que la inclusión digital es educación. “Es importante tener una visión holística de lo que es la cobertura, existen áreas donde la inversión privada no es económicamente viable entonces la conectividad debería ser producto de la participación del Estado. Por ejemplo, en Ecuador, existe el Fondo de Servicio Universal, que está pensado originalmente para este fin. El segundo punto, añade, es el incentivo a la adopción de internet móvil a través de potenciar las habilidades digitales pero también mediante la expansión de servicios. Y un tercer punto, es el espectro como herramienta de inclusión. Y el último, el de simplificación tributaria, la revisión de estos impuestos y tasas específicas que en lugar de drenar recursos de la industria se canalicen a tener mejores y mayores servicios a lo largo y ancho del país. Políticas adecuadas para la gestión de espectro para potenciar la educación El experto explica que el espectro es esa autopista invisible que conecta la infraestructura con nuestros dispositivos y más espectros es más conectividad, y más conectividad es más educación. Hoy en día, lo más relevante, sería conectar esa frase: la importancia de la conectividad en estos días, que ese objetivo se base en políticas públicas tangibles que claramente tocan la gestión del espectro. Bajo este contexto se abren algunas aristas, asegura Gallitto: 1.- Tener un route map claro hacia dónde van las asignaciones de nuevas bandas y es importante porque la industria móvil es una industria de capital intensivo y la predictibilidad siempre es relevante y ayuda a canalizar las inversiones. 2.- El espectro es una herramienta de inclusión y no de recaudación, hay que trazar cánones de espectro que sean de cierta forma lógicos y tengan una mirada de recuperación de costo para el control y monitoreo por parte del espectro. Maryleana Méndez, Secretaria General de ASIETDesafíos de conectividad que tiene Ecuador En Ecuador, la de las telecomunicaciones es una historia de logros, si comparamos los números de 2012 a 2020 vemos que en materia de acceso a internet se han subido 34 puntos porcentuales; en acceso a hogares, pasamos en esos ocho años, del 22% al 45,5%; y, si hablamos de velocidad entre el mismo periodos, pasamos del 3,69 megas a 24,5 megas. Definitivamente ha sido una industria que ha invertido, que ha sido pujante y tiene retos. Méndez asegura que, si bien hay retos compartidos con la región, también hay desafíos particulares que atañen a Ecuador, porque, a pesar que los aspectos transversales son similares, hay algunos que se enfocan en este país. “ Por ejemplo, en temas de políticas de espectro radioeléctrico, Ecuador tiene canones 10 veces más altos que el promedio de los países de la OCDE, esto es un tema crítico y entendemos perfectamente los retos que se tiene con el nuevo Gobierno, así como las oportunidades que este tiene de hacer ajustes y llegar al objetivo de un Ecuador más conectado. Otro elemento crítico que permitiría más ecuatorianos conectados tiene que ver con la política fiscal e impuesto muy específicos que tiene la industria, que son inconsistentes con la idea de la conectividad universal, como el impuesto al consumo especial. Asimismo, tenemos los temas de brecha digital que están muy asociados al desarrollo de esta conectividad para extender las coberturas y además, lograr un cierre de brecha en tema educativo. El Fondo de Servicio Universal Hernán Ordoñez explicó que en Ecuador existe el Fondo de Servicios Universal, que se constituye con el 1% de los ingresos, pero lastimosamente no se ha destinado para conectar a los no conectados, si no está canalizado para obtener recursos fiscales y afirma que hay una deficiencia que tiene Ecuador. En este sentido Maryleana Mendéz argumentó que este fondo puede ayudar a mejorar la conectividad. “El Fondo de Servicio Universal debe atacar el tema de la brecha digital desde dos lados”: Desde el lado de la oferta: “sabemos que a pesar de que las redes se han extendido mucho gracias a la inversión de los operadores, y en América Latina y Ecuador, la gran mayoría de la inversión, un 75%, viene de la industria; sin embargo, hay un límite para esta inversión que se impone en función de diferentes variables. Hay que extender mucho más la redes y llegar a todos los municipios, y para esto se necesita la complementariedad del fondo. El Fondo tiene la posibilidad de cofinanciar a la parte del sector privado el despliegue de redes en zonas rurales de muy baja densidad poblacional. Desde el lado de la demanda: “el 93% de la población tiene cobertura de al menos una red 3G, la UIT habla en las Américas de un 95,5%; no obstante, en zonas rurales, solo el 50% accede a esto. Lo que está pasando es que hay un tema de habilidades digitales pero también de utilidad de la conectividad y de compra. La brecha digital es un reflejo de la brecha de pobreza” Méndez afirma que los Fondos de Servicio Universal tienen la posibilidad de subsidiar esta demanda de forma muy focalizada a fin de que más familias puedan tener acceso a la conectividad. “En América Latina, únicamente el 18% de los fondos subsidia la demanda, pero ya estudios de la CEPAL, que si bien tenemos que ayudar a las familias a que se conecten, también deben encontrar en ésta ahorros en costo, mejoras en acceso a salud, a la educación y otros servicios”. Además, señala que “el círculo virtuoso que tienen los fondos es que los operadores contribuyen a ellos para que haya un beneficio individualizable en términos de extensión de las redes y de lograr que más usuarios tengan acceso y hagan un uso productivo de la conectividad.” La piedra angular de la transformación digital es la conectividad Para Méndez, la transformación digital trae muchos retos pero también oportunidades, y es clave entender que la conectividad es la base de la digitalización y por ende de la transformación digital. Bajo este panorama destaca dos desafíos importantes: 1.- Analizar cuál es el recurso humano, es decir, cómo lograr que educadores y en general, la fuerza laboral, se adapten a una nueva modalidad de hacer las cosas. 2.- Cómo lograr que los estudiantes de todos los niveles, puedan apropiarse de las tecnologías actuales, generar valor y hacer un efecto derrame. “La piedra angular de la transformación digital es la conectividad, y para lograr esta conectividad debemos tomar acciones coordinadas a lo largo de todos los sectores de la economía. Y esta digitalización tiene que tener en el centro a la persona aplica a todas las políticas públicas que coloquen los incentivos correctos para facilitar la inversión en materia de conectividad y se den la acciones correctas para iniciar otras transformaciones”.