La cofradía del vino de Ecuador
La organización suma 10 años de pasión por el vino y su cultura; cuenta con 1 128 socios.
La Cofradía del Vino acaba de cumplir 10 años de trabajo esforzado por hacer de Ecuador un país culto en términos vitivinícolas.
Amor, fe y profesionalismo generaron un círculo virtuoso donde una serie de voluntades se unieron para impulsar este proyecto. Empresas como Supermaxi, Chefs de la talla de Doly Yrigoyen e importantes enólogos de Chile y Argentina respaldaron a los primeros Cófrades que salían a decirle al mundo que Ecuador puede ponerle voz al vino dónde quiera que haya un viticultor comprometido con la calidad.
Otra importante compañera de ruta ha sido la Revista Vinissimo, publicación que ha puesto palabra y color a todo el acontecer cultural del vino en el país.
Los inicios
Existen varios hechos que han marcado este crecimiento. Por ejemplo, el consumo de vino pasó de una copa por habitante por año a una botella y media, siendo este aumento no solo cuantitativo sino cualitativo, generándose una gran oferta y demanda de vinos de calidad.
Certificación en carta, cavas y servicios: se trata de un programa mediante el cual se asesora a los restaurantes, clubes y hoteles asociados en las condiciones de guarda y servicio de vinos, en la estructura de las cartas en función de la oferta gastronómica y en la capacitación del personal.
La Gala del Vino: es una feria de vinos caracterizada por su elegancia y profesionalismo, la calidad de sus participantes y rigor organizativo la han posicionado como el evento de vinos más importante de país y uno de los referentes de Sudamérica. Se realiza cada dos años en Quito.
Viajes enoturísticos: realizados con socios; han permitido mostrar al mundo el nivel de cultura enológica del país, mereciendo el reconocimiento de Viñas y Cofradías de Francia, España, Italia,
USA, Argentina y Chile.
Cursos formativos: en niveles básicos y avanzados han aumentado el disfrute de esta bebida a un número amplísimo de personas, desde ejecutivos hasta estudiantes universitarios.
Certificación en sommellerie: se forma especialistas en el ámbito de la Cata y valoración de vinos y otros productos gourmet como cafés, chocolates, aceites de oliva, quesos, cervezas, puros entre otros; cuenta con el aval académico de la Universidad San Francisco de Quito y la Universidad Juan Agustín Maza de Mendoza argentina, ya graduó su segunda promoción y tiene una nutrida concurrencia en la tercera.
Actualmente la Cofradía cuenta con 1 128 socios agrupados en tres categorías: los promotores (quienes han encontrado en la Cofradía un aliado estratégico para promover sus productos de calidad); los Corporativos (hoteles, clubes y restaurantes a quienes la Cofradía asesora) y sus Socios Clásicos quienes todos los meses reciben una botella de vino escogida en una cata a ciega por el panel de cata de la Cofradía con un mínimo de 82/100 puntos.
Amor, fe y profesionalismo generaron un círculo virtuoso donde una serie de voluntades se unieron para impulsar este proyecto. Empresas como Supermaxi, Chefs de la talla de Doly Yrigoyen e importantes enólogos de Chile y Argentina respaldaron a los primeros Cófrades que salían a decirle al mundo que Ecuador puede ponerle voz al vino dónde quiera que haya un viticultor comprometido con la calidad.
Otra importante compañera de ruta ha sido la Revista Vinissimo, publicación que ha puesto palabra y color a todo el acontecer cultural del vino en el país.
Los inicios
Existen varios hechos que han marcado este crecimiento. Por ejemplo, el consumo de vino pasó de una copa por habitante por año a una botella y media, siendo este aumento no solo cuantitativo sino cualitativo, generándose una gran oferta y demanda de vinos de calidad.
Certificación en carta, cavas y servicios: se trata de un programa mediante el cual se asesora a los restaurantes, clubes y hoteles asociados en las condiciones de guarda y servicio de vinos, en la estructura de las cartas en función de la oferta gastronómica y en la capacitación del personal.
La Gala del Vino: es una feria de vinos caracterizada por su elegancia y profesionalismo, la calidad de sus participantes y rigor organizativo la han posicionado como el evento de vinos más importante de país y uno de los referentes de Sudamérica. Se realiza cada dos años en Quito.
Viajes enoturísticos: realizados con socios; han permitido mostrar al mundo el nivel de cultura enológica del país, mereciendo el reconocimiento de Viñas y Cofradías de Francia, España, Italia,
USA, Argentina y Chile.
Cursos formativos: en niveles básicos y avanzados han aumentado el disfrute de esta bebida a un número amplísimo de personas, desde ejecutivos hasta estudiantes universitarios.
Certificación en sommellerie: se forma especialistas en el ámbito de la Cata y valoración de vinos y otros productos gourmet como cafés, chocolates, aceites de oliva, quesos, cervezas, puros entre otros; cuenta con el aval académico de la Universidad San Francisco de Quito y la Universidad Juan Agustín Maza de Mendoza argentina, ya graduó su segunda promoción y tiene una nutrida concurrencia en la tercera.
Actualmente la Cofradía cuenta con 1 128 socios agrupados en tres categorías: los promotores (quienes han encontrado en la Cofradía un aliado estratégico para promover sus productos de calidad); los Corporativos (hoteles, clubes y restaurantes a quienes la Cofradía asesora) y sus Socios Clásicos quienes todos los meses reciben una botella de vino escogida en una cata a ciega por el panel de cata de la Cofradía con un mínimo de 82/100 puntos.