la titular de Medio Ambiente de ese país, Yasmine Fuad, expresó su agradecimiento a todos los países, “especialmente a la parte africana, por su confianza y apoyo” hacia Egipto. Asimismo, hizo un llamamiento a “unir los esfuerzos del mundo para hacer frente al desafío del cambio climático, cuyos efectos no diferencian entre países, y que requiere medidas de múltiples partes activas, dinámicas y cooperativas”. La ministra añadió que la próxima cumbre COP27 será una oportunidad para “intercambiar ideas y visiones y trabajar arduamente para llegar a decisiones justas, equilibradas e integrales para acelerar la adopción de medidas reales” contra el cambio climático. En este sentido, apuntó que en especial debe servir para ayudar a los países africanos en desarrollo y a los más afectados para que puedan adoptar medidas y frenar la crisis climática. Egipto sufre las consecuencias del cambio climático, con temperaturas extremas, sobre todo en las zonas desérticas, y el Gobierno egipcio ha expresado su preocupación por cómo puede afectar a sus niveles de agua, especialmente en el Nilo. La ciudad de Sharm el Sheij ha acogido numerosas conferencias regionales e internacionales, que han reunido a numerosos líderes del mundo en los pasados años. Fuente: EFE Verde