Somos distintos en lo físico, en lo psicológico, en lo espiritual. Y, sin embargo, compartimos puntos en común con otros que nos permiten crear comunidades, patrones y grupos de afinidad. Esa paradoja —ser únicos, pero también parte de algo más grande— es la esencia de la segmentación en marketing. También te puede interesar: Encuesta: Desafíos de la IA en las Empresas del Ecuador La segmentación es la estrategia que, con empatía, permite conocer al consumidor como a un ser querido para ofrecerle soluciones que hagan su vida más sencilla y plena. El concepto de segmentación de mercado, introducido en 1956 por Wendell R. Smith en su artículo “Product Differentiation and Market Segmentation as Alternative Marketing Strategies”, evidenció que los mensajes genéricos son ineficientes y que segmentar permite optimizar recursos, rentabilidad y satisfacción. Hoy, la revolución de los datos y la inteligencia artificial permite crear experiencias tipo boutique, hiper personalizadas, donde cada interacción se diseña para ser más genuina, empática y cercana. Por otro lado, en el B2B, la combinación de big data, inteligencia artificial y CRMs permite analizar clusters de clientes —VIP, recurrentes, nuevos, reactivados y de bajo volumen— para anticipar comportamientos, predecir la pérdida de clientes y diseñar estrategias preventivas en tiempo real, optimizando recursos y personalizando la experiencia de manera estratégica.