“Cuando el aliento va y viene, la mente está inquieta. Pero cuando el aliento se calma, también se calma la mente”, dice un proverbio hindú. Los practicantes de yoga aseguramos que una respiración correcta cumple dos funciones: Aporta más oxígeno a la sangre y, por ende, al cerebro. Dirige la energía vital con lo que se llegará a controlar la mente. La ciencia del control de la respiración alterna tres partes del cuerpo: clavicular, intercostal y abdominal. Hacemos mayor hincapié en la exhalación, ya que mientras más aire tóxico (dióxido de carbono) se respire, más aire fresco (oxígeno) se podrá inhalar. Todos los maestros coinciden que la fuente más trascendental de autocontrol reside en la respiración. ¿Por qué? Porque facilita un poderoso estado mental. ¿Cómo se respira en el yoga? La respiración se puede practicar con el objetivo específico de acceder a un gran autocontrol físico y emocional. Automáticamente, también podremos relajarnos. ¡Respire con nosotros! Siéntese con las piernas cruzadas, en una silla o en una posición confortable que posibilite el libre fluir de la energía y del oxígeno a lo largo del cuerpo. Concéntrese en la respiración. Sólo observándola mentalmente conseguirá que el ritmo de la respiración disminuya progresivamente. Además, lograremos reducir el pulso cardíaco y armonizar el estado emocional. Cuando retornen los pensamientos a la mente, junto a ellos, vuelven las emociones que alteran nuestro equilibrio. Es ahí cuando el conocimiento milenario recomienda volver nuestra atención a la observación de la respiración. Conoce nuestros programas de respiración para alcanzar el bienestar laboral que busca tu empresa. Por _ Camila Matus D. Experta en bienestar empresarial | www.creandobiem.com