La conocida firma de embutidos Noel Alimentaria acaba de presentar su “primera hamburguesa de análogo de carne o plant-based, elaborada a partir de legumbres, pero cuyo sabor y textura reproduce la ternera”, explica Jaume Planella, director corporativo de I+D de esta empresa de Sant Joan les Fonts. El nuevo producto, que empezará a comercializarse el próximo año, se suma a la línea de embutidos sin carne de la firma. También el gigante del sector porcino Vall Companys sorprendió en agosto al anunciar la creación de una empresa, Zyrcular Foods, para la importación y distribución de productos de proteína vegetal. Para 2020, Zyrcular Foods dará el salto de la distribución a la producción. Por otro lado, la cadena de comida rápida Burger King cuenta desde este año con una hamburguesa 100% vegetal que simula el sabor, el olor, el color y la textura de la carne. Combatir la crisis climática hasta 2050 exigirá reducir el consumo de carne en un 40%. El sector cárnico ve cómo las alternativas vegetales a la carne tradicional van abriéndose paso poco a poco y cómo la carne sintética o cultivada empieza a asomar la cabeza. Estas alternativas son el futuro de una alimentación más ética y sostenible.La “sostenibilidad ambiental y la ética animal” son, según el sector, los principales motivos que llevan a los consumidores a eliminar o disminuir el consumo de carne, tendencia que empuja a las empresas a producir carne sin carne. La ONU calcula que el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la acción humana proceden de la ganadería. Teniendo en cuenta el crecimiento previsto de la población mundial, combatir la crisis climática exigirá reducir un 40% el consumo de carne de aquí a 2050. El mercado también explora alternativas a la carne de cerdo El mercado también explora alternativas a la carne de cerdo. ¿Cómo ayuda a proteger el planeta el disminuir el consumo de carne? “La ganadería requiere de mucha tierra, supone un gran consumo de agua y energía (principal fuente emisora de gases de efecto invernadero) y puede contaminar el suelo y las aguas”, advierte Jacint Arnau, investigador del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries. En cambio, la carne elaborada con alimentos vegetales “precisa de menos terreno y agua y está libre de problemáticas ambientales como, por ejemplo, la gestión de los purines”, señala el investigador. Más “incierta y discutible” es la ventaja medioambiental que supone la carne cultivada o sintética, según Arnau. También conocida como clean meat, se produce mediante la reproducción de células madre de diversos tipos extraídas de tejido muscular. Se trata de una alternativa experimental todavía, pero que pronto llegará al mercado. La vasca Biothec Foods es una de las start-ups que trabaja en esta línea. “Estamos en fase de escalada de la producción y en dos o tres años, y una vez hayamos sometido el producto a la legislación europea, prevemos lanzar nuestra carne a partir de células musculares de porcino al mercado”, avanza Íñigo Charola, director ejecutivo de Biotech Foods. Un negocio suculento Paquetes de hamburguesas análogas de la carne de Beyond Meat, una de las empresas más reconocidas. El sector de la proteína vegetal es un mercado con una gran capacidad de crecimiento: cada año se producen 45 millones de toneladas de cerdo, vacuno y porcino, mientras que el sector de la proteína vegetal produce solamente 250.000 toneladas. Se prevé que en 2050 las alternativas a la carne tradicional representen ya el 60% del mercado. Con información de La Vanguardia.