Además, el hecho de que los productos tengan que recorrer distancias más largas para llegar a su destino, implica más emisiones contaminantes por combustible fósil. Sin embargo, una cadena sostenible busca satisfacer las necesidades del consumidor, con la conciencia de no comprometer a las futuras generaciones. Para ello, requiere de acciones enfocadas en aportar al triple impacto. En este sentido, el comercio debe abarcar modelos de negocio enfocado en economía circular y materiales sustentables desde la fabricación del producto hasta el embalaje y el tipo papel en su proceso de empaquetamiento. Finalmente, se conseguirá responder con éxito a las demandas de sus consumidores y aportar al negocio de retailers con ventas online, a la par que se genera consciencia sobre temas como la responsabilidad social corporativa y el enfoque ecológico en la cadena de suministro.