La Bolsa de Valores de Quito completó el cálculo de su huella de carbono organizacional, una medición que permitirá conocer el impacto ambiental generado por sus operaciones. La iniciativa marca el punto de partida para diseñar acciones de reducción de emisiones, optimizar recursos internos y alinear la gestión de la institución con estándares internacionales aplicados al sector financiero. El estudio fue desarrollado por Global Factor, firma especializada en sostenibilidad con más de 17 años de experiencia. La organización fue la primera empresa española en certificar la neutralidad de su huella de carbono bajo la norma PAS 2060 y cuenta con acreditaciones como ISO 14001 y el sistema EMAS de la Unión Europea, orientado a fortalecer la gestión medioambiental. También puedes leer: Skretting reduce 40% sus emisiones operativas y fortalece su estrategia acuícola Medir la huella de carbono permite cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a las actividades de una organización. Para la Bolsa de Valores de Quito, los resultados servirán como base para identificar áreas críticas, mejorar procesos y establecer metas ambientales. La entidad toma como referencia regional a la Bolsa de Valores de Colombia, certificada como carbono neutral en 2022. La iniciativa también tiene una dimensión empresarial. Una gestión ambiental verificable puede fortalecer la transparencia frente a inversionistas, responder a regulaciones y estándares internacionales, y facilitar oportunidades en mercados donde los criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo ganan peso. La medición aporta información para integrar sostenibilidad, gestión de riesgos y competitividad. Con este proceso, la Bolsa de Valores de Quito busca incorporar la sostenibilidad dentro de sus operaciones y su contribución al desarrollo del mercado de valores. La institución prevé utilizar los resultados para construir una hoja de ruta de largo plazo, mejorar su desempeño ambiental y reforzar la confianza de inversionistas y otros grupos de interés vinculados al sistema financiero. (I)