Organizada por el Colegio de Arquitectos del Ecuador – Provincial de Pichincha (CAE-P), esta plataforma se realiza cada dos años, reúne a profesionales, estudiantes e investigadores para reflexionar sobre el impacto de la arquitectura en la sociedad. Con un enfoque multidisciplinario, la BAQ se distingue por sus foros, exhibiciones y concursos que buscan promover el intercambio de conocimientos, ideas innovadoras y soluciones sostenibles a los desafíos contemporáneos en el diseño y la construcción. Bajo una temática central que varía en cada edición, la Bienal fomenta una visión crítica e integradora, explorando no solo la dimensión estética de la arquitectura, sino también su capacidad de transformar realidades urbanas y sociales. La BAQ no solo es un escaparate para el talento y la innovación, sino también un llamado a construir ciudades más inclusivas, sostenibles y resilientes, destacándose como un referente en el desarrollo del pensamiento arquitectónico en América Latina. En este caso, Ekos Construcción conversó con una de las ponentes destacadas de este prestigioso evento, Natasha Cabrera, docente, investigadora universitaria y directora del grupo Llactalab, quien nos contó sobre los desafíos que representan las cuencas de los ríos en la planificación de las ciudades y también nos compartió su perspectiva sobre este gran evento. La Bienal: Más allá del objeto arquitectónico “La Bienal de Arquitectura ha crecido no solo en actividades sino también en la profundidad del debate”, explica Natasha. En sus inicios, este evento se enfocaba principalmente en exhibir proyectos arquitectónicos. Sin embargo, con el tiempo, su enfoque ha evolucionado hacia temas más complejos, como los sistemas urbanos y las dinámicas interdisciplinarias. “La arquitectura y la ciudad no pueden abordarse únicamente desde una perspectiva arquitectónica. Son sistemas complejos que requieren de visiones integrales y colaborativas”. Además. según Cabrera, la Bienal ha sido un espacio valioso para que arquitectos, investigadores y otros profesionales reflexionen sobre la construcción de ciudades más sostenibles. En esta edición resalta la incorporación del “Taller de Espacio Público”, el que Natasha participó como tallerista. Este estuvo orientado a discutir sobre el espacio público como componente fundamental en la estructuración del paisaje urbano, mediante una propuesta de intervención sostenible que priorizara la vida urbana y ecológica en La Marín, rescatando su potencial como articuladora del Centro Histórico de Quito y los barrios aledaños La Tola e Itchimbía. Retos y oportunidades para el futuro Natasha enfatiza la necesidad de que la Bienal continúe evolucionando y sugiere incorporar aspectos históricos y estéticos más diversos, dejando atrás una visión egocéntrica y limitada de la arquitectura. “Es momento de lanzar discursos que alimenten una construcción propia, que trascienda las influencias modernas, pero que también dialogue con ellas”, propone. Además, resalta la importancia de hacer estos eventos más accesibles al público general. Aunque la Bienal tiene un fuerte componente para estudiantes de arquitectura, cree que debe incluir charlas menos técnicas y más inclusivas para fomentar una comprensión amplia de la arquitectura y su impacto en la vida cotidiana. También te puede interesar: Dubái crea mansiones de USD 100 millones para atraer a los ultraricos Cuenca: Una ciudad entre ríos y desafíos Como Directora del grupo Llactalab, Cabrera también aborda los retos específicos que enfrenta Cuenca en la gestión de sus quebradas y márgenes fluviales. La expansión urbana descontrolada, sumada a la falta de políticas públicas efectivas, pone en riesgo estos ecosistemas y, con ellos, la seguridad de sus habitantes. “Es fundamental diferenciar entre quebradas y ríos. Sin esta distinción, las ordenanzas no son efectivas y se dificulta la protección de estos espacios”, y menciona que, además de recursos económicos, se requiere un enfoque preventivo y no reactivo, algo que todavía es un reto para el país. Inspiración internacional y la renaturalización En busca de soluciones, cita ejemplos internacionales de éxito. Un caso icónico fue la intervención en 2003 del río Cheonggyecheon en Seúl, donde una autopista que se encontraba sobre él fue retirada mediante un proceso de renaturalización. Este tipo de iniciativas, aunque costosa, destaca la importancia de devolverle vida a los ecosistemas urbanos y aprovechar sus beneficios. Además, menciona trabajos como los de Sandra Iturriaga en Chile, quien ha investigado cómo el agua moldea el tejido urbano y qué estrategias pueden aplicarse para gestionar su impacto.