La nueva movilidad. La nueva movilidad ha explotado con la multiplicación de las bicicletas y los vehículos de movilidad personal. Los servicios de uso compartido han ayudado en gran medida, pero durante los meses más duros de la pandemia de Covid-19, muchos se replantearon su salud. Y los que optaron por comprar una bicicleta fueron tantos que desbordaron las previsiones. Más si cabe teniendo en cuenta los problemas en la cadena de suministros. No es de extrañar que las unidades se agotaran tan rápido que las listas de espera para hacerse con una bicicleta podían demorarse durante meses. En Estados Unidos, las ventas de bicis eléctricas han sido tan altas que incluso han superado la venta de coches, todo un hito en un país pensado por y para el vehículo de cuatro ruedas. En Europa, desde el año pasado, una de cada cinco bicicletas vendidas ya cuenta con motor eléctrico. También te puede interesar: La icónica van de VW ahora será eléctrica y vegana Es la autonomía un terreno donde los fabricantes quieren destacar. Saben que para cualquier usuario, una batería de mayores prestaciones es un valor para la compra, pues con muy poco dinero pueden hacer muchísimos kilómetros. No es de extrañar que Harley Davidson haya presentado su propia bicicleta con 153 kilómetros de autonomía. O que Revolt Zycling haya anunciado que próximamente presentará Opium e-Bike, un vehículo con el que prometen hasta 340 kilómetros de autonomía eléctrica. Fuente: Xataka